Silent Hill sodomiza a los dos géneros por igual [Silent Hill 3] [3/3]

Del lado de los chicos malos, están la antes presentada Claudia Wolf y Vincent. Claudia, una vez hace muchos años, fue la mejor amiga de Alessa Gillespie. Forzadas a compartir creencias, trabaron una cierta amistad que todavía se manifiesta en forma de reminiscencias en algunas partes del juego en las que Heather es poseída por el alma de Alessa. Como hermanas, se comenta que Alessa la ayudó en parte a sobrellevar los abusos que el padre de Claudia, Leonard, sacerdote importante de la Orden, causaba directamente sobre su pequeña hija. Además, como se ve en el tramo final de la Iglesia, no fueron pocas las veces en las que Claudia era felicitada por Alessa. Sin duda, dos amigas compartiendo vivencias en el pueblecito de Silent Hill. Sin embargo, como punto de discordia, había una más que sobresaliente diferencia entre ambas.

Mientras Alessa repudiaba con todo su ser las prácticas de su madre y la Orden en sí misma sin llegar a detestar a Dahlia, buscando cualquier forma de escapar de ella y de retrasar lo máximo posible el ritual de la venida del Paraíso; Claudia era una enajenada mental de mucho peligro, estando completamente absorbida por las creencias de un culto que la llevaría de nuevo a padecer la misma temible terminación que su predecesora. Una perturbada de mucho cuidado que esperó años para hacerse con el control del culto y contratar a un detective privado que llevase a cabo la investigación que culminaría una parte de sus planes.

Desesperada por seguir a raja tabla los pasos del ritual, cometió homicidio contra el mismo Harry Mason y apuñaló a Vincent cuando éste se opuso a ella tachándola de cabra loca, conduciendo a Heather a lo más profundo de su alma para enfrentarse a sí misma. En definitiva, una locaza sin cejas que encaja a la perfección como “imitadora” de Dahlia Gillespie, pues ambas, al fin y al cabo, anhelaban exactamente el mismo sueños, y ambas fallecieron con su consumación. De hecho, Dahlia y Claudia son unos personajes bastante similares, tanto en función como incluso en apariencia, quizás no tanto en personalidad.

Ambas son las líderes de una secta. Ambas cometieron atrocidades para llegar a dónde estaban y ambas le hacen la vida imposible a Alessa. Disponen de una serie de medios que usan para cumplir con sus objetivos pasando por encima de quién haga falta y no les tiembla el pulso cuando alguien se revela en su contra o ven que está un tanto indispuesto. Su mayor aspiración es lograr la extensión máxima de su paraíso con su Dios y están completamente exaltadas por la filosofía y religión que ellas mismas dirigen. Manipulan a los personajes y logran que lleguen a exactamente donde ellas quieren que lleguen para realizar su ansiado ritual. Ambas visten de forma estrafalaria, van descalzas y hablan de una forma muy espeluznante, Claudia de forma más “religiosa” que Dahlia. Sin embargo, no comparten puntos de vista en algo tan básico como la financiación, punto que se verá con Vincent. Claudia igual que Dahlia, aunque en fachada y contexto difieran. Y por último, Vincent.

Vincent es un tío bastante rarito. Sacerdote de la Orden, no tiene ningún reparo en afirmar que sólo está allí por la pasta gansa que se consigue con la venta de droga. Aparece junto con Claudia en la pesadilla, aunque por unos momentos parezca que esté con ella y por otros no. Sus diálogos dibujan más incógnitas que resoluciones y ciertamente el tipo teme a Heather y sus accesos de furia ciega. En cierta medida, es quien conduce a Heather por parte del pueblo en busca de su némesis, y quien pide que asesine a Claudia la loca por desviarse completamente de los verdaderos beneficios “religiosos”, siendo acusado por ésta de materialista y de haberse “desviado” de los auténticos preceptos.

La impresión que da Vincent es la de un individuo que estaba de paso, un buen día fue a por tabaco y se encontró de lleno en el Otro Mundo. Por lo menos, es lo que da a entender. Se las da de resabido y de misterioso, con un corte histriónico bastante artificial que convierte toda su persona en lo que podría ser perfectamente: una fachada. Heather desconfía de él y con razón, amén de sus discursos bastante “ambiguos”. No es precisamente un tipo con el que irse de copas un par de noches. Dentro del plano cultista, está tan metido en la religión como Claudia, compartiendo la raíz de las creencias pero no los conceptos. Vincent está convencido de que el Paraíso y el Dios de Claudia no son nada más que parafernalia barata que arremete contra el que debería ser lo único válido: el dinero y beneficio personal. Todo por la pasta, máxima que le llevará a no pocas disputas y enfrentamientos contra Claudia.

¿Su función? Es tan ambigua como su frase “¿Monstruos? ¿De verdad crees que son monstruos?” Oscila de un sitio a otro sin interesarse demasiado por su entorno, convenciendo a Heather una y otra vez de que Claudia es una demente que pretende un imposible por el que se repetirá de nuevo lo de hace 17 años, lo que quizás sugiere que Vincent, después de todo, estaba en contra de Claudia y de alguna manera quería terminar con sus fantasías divinas de una vez, aunque fuera indirectamente desde su posición de personaje secundario. ¿Contribuye encarecidamente a la historia? Aparte de regalar unas cuantas frases para el recuerdo, Vincent es un tipo del que se puede extraer una pequeña porción de la historia del Culto, concretamente en la parte referente a la flexibilidad de creencias y construcción de una Iglesia tan majestuosa como el sueldo ganado a costa del contribuyente. No es prescindible, pero tampoco su posición es demasiado firme como para considerarlo absolutamente fundamental dentro de la historia personal de Heather y su enfrentamiento final contra Claudia. Por tanto, se situaría más o menos a la altura de Douglas, convirtiendo de esta manera Silent Hill 3 en la historia de dos mujeres, dos viejas amigas predestinadas a reencontrarse y concluir para siempre lo que una vez se desató en una tradicional casa de madera en mitad del bosque.

Gerald Dürden

Bloguera a tiempo parcial. Proyecto de literata. Amante de los gatos, la decadencia, el humor negro y los videojuegos.

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  • Vaya, ha sido tan bueno como los propios juegos, el viaje por estos análisis acerca de la naturaleza de los personajes y cómo trascienden los prejuicios dejando ciertas polémicas donde deben: en la nada absoluta. Este juego es mi favorito de ellos, precisamente en buena parte por la protagonista, que además de realista es por primera vez una persona realmente interesante, en personalidad, quiero decir… Y bueno, la calidad del guión, que torna algo épica la cruzada de Heather por su justa venganza, y todo lo referente a lo técnico y el diseño, que es insuperable por mucho que vengan nuevas generaciones. Gracias por expresar así las virtudes de estos juegos y el cariño que le tenemos muchos jugadores.

    • Ya ves, Heather es demasiada Heather y lo notas en cada segundo del juego. Es sin duda, en cuanto a construcción de personajes, el mejor de todos junto con el 2, y yo creo que incluso más por la propia prota de la aventura, una de las mujeres con más carácter y mejor definidas de los juegos, sin prejuicios ni hostias. Una mujer como debe ser.

      Me alegro un montón que te hasta tomado tu tiempo en leerlo y que encima te haya gustado :333 ¡Saludos!

  • Oktavia Obinger

    Excelente! Heather es mi personaje favorito por todas las razones que acaba usted de listar, buena mujer! Su personalidad, tan única, me enamoró por su autenticidad <3. Aguante Heather!

    • Me alegro mucho que te haya gustado ^^ Heather es una chica con un carácter difícil de lo bien hecha que está su personalidad.

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