Silent Hill sodomiza a los dos géneros por igual [Silent Hill 3] [3/3]

Sinceramente, es una especie de Cybil Benneth con todas las de la ley. Al principio, su función está clara, pero poco a poco, a medida que se retuerce el mundo, esa finalidad se difumina y disgrega hasta el punto de quedar como poco más que un peón prescindible que va de un sitio a otro sin una misión clara, más allá de proteger a la chica que con tanta asiduidad se afanaba en situar en un mapa. Tajantemente, como se demuestra en el parque de atracciones, es un secundario perfectamente prescindible. Uno que pasaba por allí y por mala fortuna se quedó atrapado en el plató del juego.

Porque, ¿cuál es la trascendencia de Douglas en el juego? Para Claudia, le es útil al encontrar a la chica, ¿pero después? ¿Y para Heather? La encuentra y habla con ella para después acabar como un perro en la puerta de unos baños para mujeres. Después, vuelve a hablar con ella y sólo consigue que la misma chica pase de él como de comer una puta mierda. Sólo cuando Harry Mason está postrado en su sillón completamente destripado, Douglas comienza a reaccionar y a tomar la delantera contando parte de la mierda que estaba pasando y de su vida, además de llevar a Silent Hill a Heather. ¿Pero más allá de eso? Se le nota sobrante, fuera de la esfera formada por Claudia y Vincent. Tampoco es que sea un protagonista que se le pueda anular del todo, pues una función desempeña por cojones dentro del argumento, pero no se le puede dar mayor crédito y tampoco mayor importancia que la ostentada por otros. Es un secundario masculino un poco florero que parece estar más para justificar y rellenar agujeros de guión que para desempeñar un papel construido y brillante. No se le nota demasiado centrado dentro de la historia, como Cybil.

Y mira, hablando de floreros, eso rompe un poco con una de las concepciones generalizadas de los videojuegos. Ay, Silent Hill, siempre haciendo lo que te sale de los cojones —por asignarle algún órgano humano conocido—. Por último, lo que se ha repetido infinidad de veces. Puede estar mejor o peor, puede tener una mayor o menor prominencia según cada persona, pero Douglas es una persona. Pura marca Silent Hill. Y martirizado por un suceso pasado, eso no puede fallar. La siguiente en la lista es la amada por todos Heather Mason, protagonista indiscutible de esta historia.

La primera mujer en tomar las riendas de su destino a manos de la incombustible pesadilla, provocando una oleada de comentarios a su respecto referentes justamente a su inclusión como personaje jugable principal. Algunos de ellos incluso se atrevían a afirmar que Silent Hill era una saga “machista” por ello. Sea tomando en cuenta o no, como se ha ido escribiendo a lo largo de las otras dos entradas, en Silent Hill las mujeres, aunque no sean controlables, son tanto y más importantes incluso que los hombres. Tampoco es que los eclipsen totalmente al ver un cierto equilibrio entre ambas partes, pero cobran protagonismo por su cuenta sin que ni siquiera sea necesario usar un mando para considerarlas “protagonistas”, aspecto que indudablemente se mantiene de nuevo en este tercer episodio. Por ende, aunque Heather no hubiera protagonizado este Silent Hill seguro que los pocos integrantes del Team Silent se las hubieran arreglado de otra forma para poder añadirla sin convertirla en un florero. Aunque, a decir verdad, lo de antes es un argumento alternativo que realmente no tiene ningún tipo de cabido en toda la trama tejida alrededor de Silent Hill 3. Heather Mason es protagonista, no quizás por un favor al feminismo, sino por ser una conclusión lógica: el fin de la pesadilla que Alessa Gillespie había extendido por el mundo y que sólo la propia Alessa Gillespie puede erradicar.

Recordemos, Heather sólo es una parte del alma de Alessa desprendida después de la muerte de Samael y de la propia Alessa en su forma de divinidad al final del mismo juego; por tanto, Heather es Alessa, sólo que un tipo de Alessa que en su forma de bebé debe construir su vida de 0 al estar la propia Alessa en un estado de latencia en lo más profundo de su mente. Alessa forma parte de ella, sólo que Heather no lo recuerda y vive de acuerdo con esa ignorancia hasta el momento en el que Alessa toma de nuevo el relevo, y el recuerdo comienza a reflotar desde los rincones más oscuros de su conciencia, y con él, la más macabra de las Pesadillas. Por tanto, sólo y exclusivamente Heather podía ser la protagonista de Silent Hill 3.

Y en relación directa con esto último, se encuentra el personaje de Claudia Wolf. Como Dahlia hizo en su día, el firme propósito de Claudia era dirigir el renacimiento del Dios que una vez murió en manos de un sencillo hombre buscando a su hija. Ella quería resucitar el decadente culto y expandir el Paraíso que sólo con el mayor de los dolores se puede erigir. Y para ello, Claudia debía atraer a ese espíritu descarriado conocido como Heather. Contrató a un detective privado, Douglas, y fue en persona a la misma Portland cuanto éste la halló, donde se encontró cara a cara con la que una vez fue su mejor amiga. Sin embargo, había una notable diferencia. Heather estaba exenta del martirio que una vez padeció Alessa para que tal ritual pudiera ser llevado a efecto. Le faltaba más odio y dolor, mucho más, por lo que Claudia le quedaba una opción: asesinar a Harry Mason.

Así, asesinó a sangre fría al único hombre bueno que jamás conocieron las dos partes del alma de Alessa y la propia Alessa. Su único familiar y ser querido. Lo más amado por Heather en esa vida. Era la única manera de que ella comenzase a sentir el verdadero odio necesario para el advenimiento del Paraíso, siendo esto motivo más que de sobra para convertir a Heather Mason en la protagonista principal del que es para mí el más querido Silent Hill de todos.

Son dos razones simplemente, pero lo suficientemente fuertes como para hacer que Silent Hill 3 exclusivamente pueda ser diseñado de tal manera. Y una vez terminado este pequeño apartado, ¿Heather Mason da la talla como personaje jugable? No sólo da la talla, sino que se folla a los protagonistas de los dos anteriores y a las protagonistas y secundarios de todos cuantos juegos se os ocurran. De una mala hostia infinita y con el sentido común de una adolescente de 17 años acostumbrada a coexistir en esta mierda de planeta, Heather Mason se figura como una chica normal y corriente en una situación de puta mierda. ¿Suena de algo, no? Y cuando pongo normal, es normal a todos los niveles. Regordeta, con una miniifalda y un chaleco con un jersey por debajo, el aspecto de Heather es el de exactamente cualquier otra pava que nos encontremos por la calle en los noventa. Cierto es que aparenta más edad que la que realmente tiene, pero miradla, bien podría ser vuestra vecina de enfrente o tu hermana. Es tan putamente ordinaria que realmente no merece la pena seguir comentando su aspecto, pero sí su personalidad, pues es en esta última donde Heather brilla con bastante intensidad.

Usualmente lo que se espera de un videojuego es que represente todo aquello que las personas mediocres que lo juegan nunca podrán aspirar a ser o ver. Tíos mazados, tías con un cuerpo escultural, héroes sarcásticos saltando desde edificios y un largo etcétera de nunca acabar. Como se ha leído, quitando Silent Hill, más o menos casi todos o la mayoría siguen este esquema, total, así se conecta más con el jugador, ¿no? ¿Y qué pasa entonces cuando se hace exactamente lo contrario? ¿Cuándo se rompe con el estereotipo y se hacen las cosas en serio de una vez? Que sale Heather Mason, la mejor protagonista de todo Silent Hill. Sus contestaciones, sus pequeños diálogos cuando se observa un objeto, sus enfrentamientos contra el resto de los personajes. Todo es tan burdamente natural y corriente que asusta de lo bien ejecutado que ésta. Sin salidas de tono y manteniéndose siempre al pié del cañón, Heather es una femme fatale por ser justamente ella misma. Por tener personalidad y demostrar quién es sin tirar del escote o del efecto barato. Una tía de 17 años corriente metida en su propia pesadilla, ésa es la idea y eso es exactamente lo que se refleja. Y lo mejor de todo, es que conectas el triple con un personaje así que hace alarde de una “filosofía de calle” que con uno sacado de una conjugación de tópicos y fantasías varias extraídas de la masa mustia.

Gerald Dürden

Bloguera a tiempo parcial. Proyecto de literata. Amante de los gatos, la decadencia, el humor negro y los videojuegos.

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  • Vaya, ha sido tan bueno como los propios juegos, el viaje por estos análisis acerca de la naturaleza de los personajes y cómo trascienden los prejuicios dejando ciertas polémicas donde deben: en la nada absoluta. Este juego es mi favorito de ellos, precisamente en buena parte por la protagonista, que además de realista es por primera vez una persona realmente interesante, en personalidad, quiero decir… Y bueno, la calidad del guión, que torna algo épica la cruzada de Heather por su justa venganza, y todo lo referente a lo técnico y el diseño, que es insuperable por mucho que vengan nuevas generaciones. Gracias por expresar así las virtudes de estos juegos y el cariño que le tenemos muchos jugadores.

    • Ya ves, Heather es demasiada Heather y lo notas en cada segundo del juego. Es sin duda, en cuanto a construcción de personajes, el mejor de todos junto con el 2, y yo creo que incluso más por la propia prota de la aventura, una de las mujeres con más carácter y mejor definidas de los juegos, sin prejuicios ni hostias. Una mujer como debe ser.

      Me alegro un montón que te hasta tomado tu tiempo en leerlo y que encima te haya gustado :333 ¡Saludos!

  • Oktavia Obinger

    Excelente! Heather es mi personaje favorito por todas las razones que acaba usted de listar, buena mujer! Su personalidad, tan única, me enamoró por su autenticidad <3. Aguante Heather!

    • Me alegro mucho que te haya gustado ^^ Heather es una chica con un carácter difícil de lo bien hecha que está su personalidad.

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