Silent Hill sodomiza a los dos géneros por igual [Silent Hill 2] [2/3]

Y hablando de sexualidad, no se puede hablar de Silent Hill sin obviar a uno de sus personajes pro excelencia e incónicos: María. ¿Quién no conoce a María? Proyección de James de sus deseos más primarios respecto a su esposa, representación de todo aquello que le fue arrebatado cuando Mary quedó sepultada bajo las mantas de una camilla de hospital, de todo aquel desenfreno sexual que James siente en lo más profundo de sí y que nunca ha dado rienda suelta. Basada en el modelo de una bailarina del Heaven’s Night, María es la acompañante del protagonista y el secundario por excelencia de la historia de James. En este caso, sí, se cumple el requisito de mujer débil que debería ser protegida a toda costa una y otra vez. Sí cumple el requisito de ser un objeto sexual andante que sólo está para satisfacer los deseos de Jaime. Sí está allí para estorbar y subir el lívido. Sí está sexualizada, dentro del canon de Silent Hill por supuesto. Y sí, está creada de tal manera para ser exactamente lo que se ha dicho en las líneas anteriores.

Pero, eh, relajen las fieras. Recordemos, esto es Silent Hill, y Silent Hill no se ajusta  a las leyes de la termodinámica terrenal. María es el tormento de James, la muerte constante y la tortura emocional. María está para empalmar a James, para que la proteja y se aproveche de su simpatía, para que recupera parte de su hombría y, sobre todo, para que se encapriche con ella. ¿Para qué? Para esto:

 

Silent Hill odia a James. Quiere que sufra y que se revuelva entre su propio dolor hasta que sus restos sólo estén compuestos por su chaqueta verde. María está ahí para que muera constantemente y con su muerte, James comprenda de una jodida vez cuál fue el alcance de su asesinato, cuál fue el motivo y acepte de una vez su puto calvario. María no es nada más que un elemento construido por James como Cabeza Piramidal. No es nada más que un personaje ficticio que pulula por el pueblo para que James se encuentre así mismo nada más. Y al ser un juego enfocado a la sexualidad y el deseo de James, obviamente tendrá que poseer un aspecto acorde a lo demanda el guión. María no tiene otra función. Es una fantasía sexual particular usada por Silent Hill a su gusto para joder a James un poquito. Silent Hill 2 es un videojuego demasiado complejo de comprender como para encasillarlo en unas etiquetas que se han banalizado y polemizado tanto. Es el único juego que grita a los cuarto vientos aquello que la industria no sabe manejar o considera tabú. Lo hace, rompe esquemas y encima se convierte en Arte. Eso es Silent Hill.

Gerald Dürden

Bloguera a tiempo parcial. Proyecto de literata. Amante de los gatos, la decadencia, el humor negro y los videojuegos.

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  • Me encantan tus entradas dedicadas a Silent Hill, sin etiquetas y yendo más allá de una valoración técnica. Saludos.

    • Me alegro muuuuuchoooo (>3<)/

      Ya ves, SH me ha calado tanto que me es imposible rebajarlo a un típico análisis o entrada de x o y :___

      ¡Saludos!

  • Es un análisis muy bueno acerca de cómo trabaja Silent Hill con los personajes, de ambos sexos (aún debo leer el del 3, mi favorito). Pero no sabía que Silent Hill hubiera provocado discusiones o polémica respecto a la sexualiación o no de sus personajes (supongo que los femeninos). Es algo que veo absurdo, la verdad, sobre todo sabiendo cómo es el producto medio de videojuegos, cine, música e incluso mera publicidad en ese aspecto… Pero es que, de todos modos, siempre me ha parecido un debate molesto, y que no lleva a ninguna parte. Somos seres sexuales, es nuestra naturaleza, y creo que reconocerlo y tenerlo presente, y sentirlo como algo normal, es una cosa que debería eliminar cualquier prejuicio sobre cualquier tipo de arte, se use como concepto trascendental o como mero reclamo para el consumidor. No dejo de pensar en que, mientras la gente discute e intenta censurar, mujeres son maltratadas en sus casas por hombres que no les importa lo más mínimo el arte en ninguna de sus vertientes, o niñas son violadas cada día por tipos ignorantes y que más bien entran en la categoría de zumbados, de putos tarados, así que… ¿qué puto problema hay con cómo se vean o comporten unos personajes, en cualquier medio? Son los dos grandes males de la humanidad: los miserables, y los mendrugos que, no contentos con no querer ver a los verdaderos responsables, todavían andan jodiéndonos a los demás.

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