Mirrorshades. Una antología Cyberpunk de Bruce Sterling

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Bruce Sterling es considerado uno de los grandes fundadores del Cyberpunk, junto con William Gibson y su Neuromante; estaba claro que si alguien tenía el pleno derecho de hacer una antología completa más un mini-ensayo introductorio sobre este intrincado laberinto high tech, decorado con infinidad de neones y personajes amargados en espirales personales de drogas y ciberespacio, era el propio Bruce Sterling, o Gibson a todos los efectos. La antología comienza con un prólogo en el que Sterling explica el comienzo y las influencias ochenteras que llevaron al surgimiento de esta corriente, porque si hay algo que destaca por encima de todo es que el Cyberpunk es tratado como una corriente literaria con el poder de cambiar la Ciencia Ficción y renovar todos los esquemas. Las influencias ochenteras están patentes durante todos los párrafos, su impacto social y los autores que publicaron obras pretéritas con las que empezaron a dar vida a este Frankestein ultra-tecnológico. Antecedentes históricos, la estética; todo sobre el origen del Cyber aparece aquí. Una parte del libro que te llevará de viaje por las auténticas raíces. Ultrarecomendado para los amantes del Cyber, desde los más formal hasta lo más ácido y corrupto.

Si hay un solo apartado en el que Bruce no hace gala de su mano como creador del Cyber, es la selección que incluye como los cimientos de toda la corriente. ¿Por qué? Es algo que el lector se podrá dar cuenta sólo con leer algunos relatos. La selección está encabezada por una suerte de autores estadounidenses, entre los que se encuentra Gibson, por norma, con uno de sus relatos o esbozos que más tarde darían lugar al Neuromante, en palabras del propio Bruce “la quinta esencia del Cyberpunk” y el Ensanche.

  • El continuo de Gernsback (The Gernsback Continuum, 1981) William Gibson

No hay nada como abrir el telón con uno de los grandes. Un relato Cyber en esencia pero que en apariencia costará identificarlo como tal. Más que un relato, es la vivencia de un fotógrafo que va buscando aquellos rescoldos de tecnología y cultura. Una puesta a punto.

  • Ojos de serpiente (Snake-Eyes, 1986) Tom Maddox

Un relato a mi parecer bastante extraño ligado al transhumanismo y el ciberespacio.

  • Rock on (Rock On, 1984) Pat Cadigan

Puro rock ochentero mezclado con dosis tecnológicas. Bastante entretenido de leer.

  • Cuentos de Houdini (Tales of Houdini, 1983) Rudy Rucker

A partir de aquí es cuando las buenas intenciones se tuercen un poco. El relato de un escapista, breve y que se centra exclusivamente en las hazañas de Houdini. Nada tecnológico ni reseñable. Un relato que no encaja.

  • Los chicos de la calle 400 (400 Boys, 1983) Marc Laidlaw

Relato centrado en bandas callejeras de jóvenes que viven en una ciudad estilo Akira. Inocente y crudo, con buen Cyber de por medio. Sigue la estela rota abruptamente por los Cuentos de Houdini.

  • Solsticio (Solstice, 1985) James Patrick Kelly

La historia de un diseñador de drogas afamado. Las bases “yonkis” del Cyber. Tan yonkis, que si mal no recuerdo, el autor mete la historia de Stonehenge de por medio.

  • Petra (Petra, 1982) Greg Bear

Otro relato que pone en evidencia que esta antología tenga la etiqueta de Cyberpunk. El relato trata de una especie de ser mitad piedra mitad humano que malvive en una catedral, pero no catedral alta tecnología con neones en las vidrieras, una catedral de estilo medieval con unos habitantes insultantemente medievales. Más que una selección parece un favor literario del propio Bruce.

  • Hasta que nos despierten voces humanas (Till Human Voices Wake Us, 1984) Lewis Shiner

“Se trata de un relato bastante flojo. Narra la historia de un cargo de una importante compañía que se encuentra de vacaciones en una isla propiedad de la empresa para la que trabaja.”

El Cyberpunk desaparece momentáneamente.

  • Zona libre (Freezone, 1985) John Shirley

Retomando el Rock duro, un grupo de tipos amante del buen rock and roll viven las pocas convulsiones de su obsoleta banda en favor de la tecnolización. El Cyber retorna con su lado más rockero y extravagente.

  • Stone vive (Stone Lives, 1985) Paul di Filippo

“Un ejemplo breve y certero de cómo el cyberpunk cambió la cara a la ciencia ficción, centrándose en los problemas de la sociedad tecnificada y deshumanizada hacia la que nos dirigimos.”

Directo y conciso. La tecnología más presente que nunca. Recalcar el concepto de Historia en este relato, como la humanidad se abandona a sí misma obviando sus propios génesis históricos.

  • Estrella roja, órbita invernal (Red Star, Winter Orbit, 1983) Bruce Sterling y William Gibson

¿Qué pasa cuando los fundadores del Cyber se juntan? Este relato.

  • Mozart con gafas de espejo (Mozart in Mirrorshades, 1985) Bruce Sterling y Lewis Shiner

Para finalizar, una historia de Cyber barriobajero, callejero y drogata. La peculiaridad de este relato es la inclusión del bueno de Mozart (sí señores, aquel compositor masón) y otros personajes como Rousseau y un crío llamado Napoleón. Ágil y directo, viajes en el tiempo y las vocaciones musicales modernas, más rápido de leer que Mozart metiéndose un pico de LSD. Una buena selección opacada por la aparición de relatos que poco o nada tienen que ver con la corriente literaria incial. Se agradece el esfuerzo de Bruce y el prólogo aclaratorio, pero sus pinzadas de cabeza restan puntos. Muy recomendable, quitando ciertos aspectos.

Gerald Dürden

Bloguera a tiempo parcial. Proyecto de literata. Amante de los gatos, la decadencia, el humor negro y los videojuegos.

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