Durante mucho tiempo simpre he creído que el pilar y cimiento de toda la saga Resident Evil no era otro que la Corporación Umbrella. Sus entresijos, virus, armas biológicas y localizaciones eran los móviles que tejían la historia de cada entrega, condicionándola a través de los elementos particulares de cada lugar. El deseo y veganza de cada protagonista iba enfocado a una única cosa: Umbrella, sin ella, los personajes carecen de motivación y objetivos claros; hasta el propio Wesker perdió su esencia y norte cuando Umbrella fue borrada del mapa. Sin la presencia imperante de Umbrella, Resident Evil deja de serlo; sin la presencia de la corporación los personajes pierden “el sentido” labrado a base de entragas y más entregas de excelente calidad (en referencia exclusiva a los cuatro primeros RE).

Umbrella era el motivo último de todas las causas y consecuencias, un simple logotipo con el poder suficiente como para atar a tantísimos personajes y de tanta variedad ofreciendo antagonista a la altura de las circunstancias. Y no sólo eso, el cosmos creado a su alrededor es lo suficientemente complejo e hilado como para continuar con esta peculiar corporación durante muchas entregas más. Porque contrariamente a lo que aparece oficialmente, no me creo que una corporación con tanto poder e influencia se destruya por la simple bajada de unas acciones en bolsa. No me creo que una empresa hegemónica en el sector de los medicamentos y armamento con servicios de seguridad privados y laboratorios clandestinos por todo el mundo, caiga porque cuatro especuladores retiraron sus acciones según lo contado en Resident Evil 4. Estúpido e infantil, una maniobra sin sentido. La mejor baza de una saga quitada de un plumazo por vete tú a saber qué motivo. Es una auténtica pena que el sostén de esta saga haya durado incomprensiblemente tan poco. Luego con maquillarlo con gilipolleces tan grandotas como Neo-Umbrella y plagiar la personalidad de antagonistas clásicos como Alexia Ashford para meterlo con calzador en juegos de mierda ya lo tienen todo solucionado; porque vamos, seré una paranoica, pero Carla Radames es un copia-pega bastante rastrero de Alexia Ashford. Resident Evil se está desgastando tanto que llegará a un extremo, que bueno, mejor ni imaginarlo.


Gerald Dürden

Bloguera a tiempo parcial. Proyecto de literata. Amante de los gatos, la decadencia, el humor negro y los videojuegos.