Puta mierda.

La presente entrada está basada en la única hora de juego que he podido “”disfrutar”” debido a problemas técnicos con la ISO, es decir, que estaba jodida y como no había manera, pues lo he dejado y me he puesto a escribir esta entrada porque dudo muchísimo que lo vuelva a tocar en mi vida. Fin de la cita. ¿Qué ofrece este sucedáneo de Far Cyr? Una historia sobre lo de antes completamente ausente y desarrollada a través de unas cinemáticas malas, malísimas, peores que un cáncer de ébola de SIDA donado por Freddy Mercury. En toda la hora de juego, de lo único que me he enterado es que Carver está muy jodido, se pasa de labia y conoce a una tipa que vende armas y pilota avionetas. Punto. Ni Cervantes en el apéndice del Quijote.

Jugablemente, es como un Quake ortopédico y nonagenario aquejado de una artritis severa y una esclerosis múltiple tan fuerte como la de Stephen Hawkin. Vamos, que es absolutamente incontrolable. La cámara es imposible de centrar con el Wiimote, imposible, y ni siquiera tiene un mísero botón para enfocarla en condiciones; lo que sumado al manejo nefasto con el analógico del Nunchuck, más que un juego arcade, parece una sesión de sado intenso a la luz de la luna con Sanic y una piedra.

Musicalmente, pues eso, ruido con guitarras eléctricas parece hacerlo todo tope intenso mira-cuánta-sangre-desparramo-soy-super-machote-desprendo-testosterona-por-los-cojones-y-las axilas-ja-ja-ja-ja. Y lo califico como ruido porque realmente no se intuía una mierda de la marahunta de sonidos entremezclados con los FX y el griterío de fondo. Aparte, de que me estaba empezando a hacer daño en los tímpanos de lo maravillosa y gozosa que era. Gráficamente, un esperpento. Como si hubieran cogido a un oligofrénico y le hubieran mandado pintar el surrealismo de Dalí. Una puta mierda. A ver, nenes, la Wii tiene unos gráficos malillos, incluso comparada con la PlayStation 2 muchas veces da cancerito de lo desaprovechada que está en ese aspecto; pero entendámonos, una cosa es que la consola no dé más de sí por su limitación de fábrica y otra muy distinta es hacer unos gráficos de mierda con un diseño de puta mierda y con un acabado de puta mierda. Disaster Day of Crisis digamos que no es ningún Dalai Lama en ese aspecto, pero coño, su diseño es bonito, decente y no te hace daño.

Jujujujujuju.

¿Algo tope novedoso que justifique descargarse esta aberración contranatura? Bueno, tiene un poder denominado de Predator que Carver lleva de serie después de haberse dado un chute de “predatorina” Sí, hijos, sí. “PREDATORINA”. (O algo así) Y bueno, ¿qué mierdas hace? Que el personaje corra por el escenario como un puto condenado llevándose por delante todo tipo de mierdas de cartón-piedra del escenario mientras se regenera a la velocidad del rayo. El modo Predator depende de un indicador mazo grande que se va rellenando si matas con tiros a la cabeza o cuerpo a cuerpo, ¿pero a quién coño le importa esa mierda? Y nada, cuando está a tope de tó el power lo activas con la A y a ser felices y a comer muchas gominolas. Respecto a su dificultad, este aspecto va parejo directamente con la Inteligencia Artificial de los enemigos más que en la disponibilidad abisal de botiquines y armaduras. Pero por partes y con propiedad, como cuando se descuartiza un cadáver y luego se guarda en bolsitas de El Corte Inglés en la nevera. La hora que he jugado estaba en dificultad normal y por momentos me parecía que estaba en dificultad Subnormal. ¿Sabéis del modo aficionado del Guitar Hero consistente en pulsar exclusivamente la barrita para acertar a pulsar más barritas como si fueras imbécil? Pues lo mismo, pero con una legión de personas con una severa deficiencia mental que te disparan porque fuerzas mayores no les han dado otro cometido en la vida.

Gráficos. Jugabilidad. Cromosoma 21 con trisomía.

Los soldaditos disparan, y ya si eso algunas veces te aciertan. Se mueven por el escenario y tal, para que se note que los programadores se han esforzado mínimamente. Pero nada, ni tácticas avanzadas, ni raciocinio ni hostias. Te plantan el personaje, pega cuatro tiros y tú de cuatro ráfagas mal dadas te apiadas de su alma y lo llevas al otro mundo con billete express. Y esto en normal. Fin. Y por si fuera poco, la cantidad de munición, granadas, armadura y botiquines que hay desperdigados es abrumadora. Casi te puedes montar un rastro con la cantidad de mierda que hay esparcida por todo el juego. Y repito, esto en normal. No me lo creía ni yo. ¿Físicas? Por favor, las físicas son para frikis.


Gerald Dürden

Bloguera a tiempo parcial. Proyecto de literata. Amante de los gatos, la decadencia, el humor negro y los videojuegos.