Análisis de: F.E.A.R. Punto de extracción/El mandato de Perseo [PC]

Punto de extracción

F.E.A.R. es la bestialidad hecha videojuego. Una historia acojonante, oscura y cruel. Una jugabilidad en primera persona tremendamente frenética y calibrada. Buena duración. Música envolvente y unos enemigos que son la reencarnación de la Muerte misma. En resumen, un juego que lo tiene absolutamente todo y que a día de hoy se mantiene inalterable en su círculo de destrucción, desprecio, sangre y vísceras. Ni siquiera sus gráficos han pasado de moda. Y si así es F.E.A.R. a grandes rasgos, su expansión directa lo amplifica a la enésima potencia. Punto de extracción es el hijo prodigio de F.E.A.R. Una de las mejores expansiones que un ser humano puede jugar en toda su asquerosa vida. Continuando desde el punto exacto en el que concluyó el juego base, el Hombre Punta se adentra en una nueva “misión” que, aparte de amplificar la premisa y la historia primigenias, se presenta como el triple de retorcida, sangrienta, indecente, macabra y maquiavélica.

Sus gráficos son exactamente los mismos, su control es exactamente el mismo, sus enemigos son los mismos de siempre; apenas hay un par de armas de reciente incorporación y el esquema general de desarrollo de la historia y el patrón de aparición/desaparición de Alma en esencia es el mismo. Pero esto no son más que cuatro apuntes sueltos que no hacen justicia a la brutalidad de elementos que componen una expansión que te sodomiza vivo al compás de algunas de las mayores genialidades jamás concebidas por una supuesta mente sana. Componentes que merecen ser vistos de forma separada por puntos como gusta Alma de descuartizar mentalmente a la gente con la que se encuentra.

En primer lugar, “más y mejor”. Punto de extracción es de las pocas expansiones —o la única en mi caso— que mejora notablemente y de forma perfectamente palpable todo lo que se vio con anterioridad. Quizás no tanto en el caso del control en sí mismo que sigue siendo tan suave y orgiástico como siempre; sino más bien en el terreno de la Inteligencia artificial. En el juego base, con que te pasaras un par de veces el juego y le pillases el truco te podías ir a la dificultad difícil o extrema y jugarlo como si estuvieras en fácil. Aquí, en dificultad normal aprendes de primera mano el significado de dolor. En dificultad difícil puedes irte al Tribunal de Justicia para reclamara una denuncia por violación múltiple. Pues, en Punto de extracción los enemigos no te matan, te practican sadomasoquismo extremo en el peor sentido de la palabra.

Sus estrategias están tan maniáticamente mejoradas que directamente con la primera partida dejas de ser virgen. Se cubrirán detrás de cualquier puta mierda, te acecharán como bestias desde que cualquier ángulo, irán en manadas y por la espalda para provocarte todo el dolor posible, no te darán descanso e irán directos a matar sin que absolutamente nada más les importe. Todo lo visto en F.E.A.R., pero como si los enemigos adolecieran de una menstruación masiva. Y no sólo en el terreno táctico, sino en armamento, resistencia y cabronismo existencial, por no mencionar cuando van montados en robots —más fáciles de eludir pero igual de hijos de la gran puta que sus compañeros orgánicos—. Vamos, lo que viene a ser una masacre de tal magnitud que por palabras es indescriptible. Es obligatorio, OBLIGATORIO, echar una partida a Punto de extracción para sentir en las carnes una aproximación a las escenas de tortura de Hellraiser. ¿Estoy siendo exagerada? Si nos metemos en el terreno comparativo entre éste y jueguines actuales creo que harían falta unos cuantos adjetivos más para hacer una hipérbole decente.

En segundo lugar, su variedad. Normalmente, todo lo vendido como complemento e integrado dentro de un título suele ser la misma puta mierda pero con un subtítulo y otras cuatro putas mierdas que aportan menos de un mierda. Por suerte, Punto de extracción es absolutamente todo lo contrario desde el principio. Nada más empezar, el Hombre punta termina media tirado en el suelo de un apartamento en llamas para después pasar a tiro limpio por localizaciones tan interesantes y dignas como una Iglesia, la propia ciudad en su máximo esplendor nocturno, cloacas, el metro, un hospital… Todos escenarios perfectamente diferencias con un diseño propio, único y en la misma línea de minuciosidad enfermiza del juego base, a los que encima se les aplica la regla “más y mejor” siendo el cuádruple de oscuros, laberínticos y abiertos, terriblemente abiertos y ambientados en toda su plenitud.

Una gozada visual, sobre todo cuando se alcanza el denominado como Mundo de Alma, un tramo del juego que induce al coma por Catarsis y te implosiona mental y espiritualmente como conclusión preeliminar de una aventura que se disfruta plenamente como jamás lo puedes hacer en tu vida, de las formas que a ti te dé la gana —dentro de las posibilidades del juego— y envuelto en un salvaje desenfreno de balas, cadáveres, partes de cuerpos arrancadas de cuajo y una banda sonora tan infernal y sugerente como la primera. En suma, el Nirvana comprimido en 3 GB.

Gerald Dürden

Bloguera a tiempo parcial. Proyecto de literata. Amante de los gatos, la decadencia, el humor negro y los videojuegos.

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  • TheMarkusBoy

    Joder, tú poniendo por los cielos a DOS juegos. Y ya no juegos, EXPANSIONES. Tendré que jugarlos viendo lo visto :v

  • Es una alegria descubrir que alguien cree que los FEAR son tan buenos, y que no le echa en cara su aspecto gráfico anticuado (que como tú dices, se va a ver bien eternamente), son de los pocos juegos que son divertidos de verdad pase el tiempo que pase, fuera de modas y hypes de talonario. Casi lloro de la emoción ante este declamo amoroso que acabo de leer.

  • Sergio Sr. Rubio

    Extraction Point solo por ese finalazo que supone toda una patada en la boca al jugador y a los finales felices ya es un juegazo. Pero supor como meter muchas m´s dósis de acción. La parte de la Iglesia la considero uno de los tiroteos más trepidantes de los videojuegos de acción.

    Perseus Mandate me pareció otro nivel. No solo jugablemente era más y mejor, sino que en narrativa también lo petaba. Narrar una historia paralela a los acontecimientos del juego original me pareció una idea cojonudísima y muy acertada. Como ya te dije, de las mejores expansiones que he probado nunca.

    Ahora solo te queda probar FEAR 2 Reborn. Es una expansión algo corta, pero que aporta mucho a la historia y todo un cambio de perspectiva jugable. No te digo más que no quiero arruinártela. Pero tienes que probarla.

    Muy buenos análisis. Me quito el sombrero si lo tuviera! xD

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