El Anticrixto

Sobre cómo Prometeo robó el fuego de Hefesto y la técnica de Atenea. Diálogo LVII.

—Fíjate en ese imbécil…

Deucalión miró de reojo el vagabundo harapiento de la esquina. Bebía pausadamente ajenjo mezclado con una solución industrial de aceite de alcantarilla. Saboreando cada trago, resquebrajando su garganta bajo las llamas abrasadoras de lo líquidamente sintético y fortuitamente purificado. Sus ojos, errabundos en un vacío de engranajes oxidados, contemplaban la Nada del Espacio sumidos en la estulticia de un momento etílicamente abrumador. Tragaba estúpidamente el contenido de una botella precintada barata vendida en un bar de mala muerte encajonado en un sótano falso. Tan falso como las gentes de la Ciudad. Como la vida misma. El Todo.

—Es un aumentado… Sólo puede ser un aumentado. Si un orgánico bebe esa mierda el ácido corrosivo derretiría sus órganos internos…

Un aumentado. Eso es. Esos seres imperfectos forjados con acero que se creen el pináculo de la creación. Deucalión se reía a carcajadas cada vez que uno de esos gritaba que estaba por encima de la mortalidad, del corporal e incluso del alma. Era un espectáculo tan triste. Ellos, antiguos seres humanos aumentados artificalmente por otros seres humanos que podía no ser aumentados, correteaban por los rincones de la Ciudad imponiéndose como una suerte de clase racial superior. Superhombres del desenfreno y esclavos de una Ciencia tan ajena como la luz más allá de las murallas. Patéticas criaturas incapaces de comprender en su manida mente que eran poco más que máquinas con forma humana y cerebro sintético que sonreían apopléjicamente cada vez que se tenían que pasar por el taller más cercano porque uno de sus queridos “sistemas” había fallado por una mota de polvo.

Incluso igual de frágiles que el grueso de los ciudadanos. ¿De qué te servía un brazo mecánico de última generación si al mínimo desliz, a la mínima interferencia, se echaba a perder causándote una inoperancia completa? Podía ser sustituido por nuevos componentes de forma total, parcial o selectiva. Era cierto. Sin embargo, ¿y si no tenía dinero? ¿Y si era incapaz de llegar a tiempo? ¿Y si un cazatesoros te lo robaba por el camino? Siendo orgánico lo pierdes completamente. Siendo aumentado puedes perderlo completamente por mucha texnolización abrumadora que haya en el Sector.

Era una situación tan irónica a la par que preocupante. En primer lugar, ¿perder un brazo? Deucalión pensaba que la sociedad occidental censuraba ese tipo de acciones haciéndolas ver punibles bajo la ley. Eso pensaba. Cercenar una parte del cuerpo era mucho más fácil que desenterrar a nuestros muertos.

—Qué asco dan. Deberían masacrar a esa chusma. Están por todas partes…

Si los aumentados eran el progreso, ¿por qué Epimeteo rehuía aceptarlos? A fin de cuentas, ellos habitaban en las mismas condiciones míseras que el resto de ciudadanos orgánicos. ¿Por qué Deucalión también los aborrecía? Un aspecto intrínseco en esos seres generaba desprecio, asco, repulsión. ¿Los ciudadanos son unos tradicionalistas? Puede, pero está demostrado en los otros tres Sectores que eso era fácilmente reversible. ¿Odiaban por odiar? Los aumentados eran los mayores asesinos de la ciudad neónica. La mayoría de crímenes contaban con actos presenciales de aumentados, pero los orgánicos también mataban. Los aumentados podían acceder a cualquier terminal registro informático conectando mediante nexo directo su cerebro a las Autopistas de la Información, mientras que un orgánica o se convertía en vaquero o cargaba eternamente con una terminal de medio tamaño. Esa era la cruda realidad.

Desde este prisma, era irremediable aceptar este hecho. Entonces, ¿por qué los detestaba? Su motivo era muy espiritual. Aceptemos que ellos son un paso evolutivo contemplado por la Magna Ciencia, un escalón de varios kilómetros de altitud inalcanzable para el humano medio que no poseía los medios de aspirar a la grandeza técnica de la Magna Ciencia. Con esta visión, la Magna Ciencia tronaría con un unánime sí ellos son humanos y  se acabó el tema. Pero Deucalión no era tan romántico. Por muchas partes humanas que conservaran, esos nuevos humanos eran en esencia máquinas, y como era bien sabido, las máquinas jamás pueden emular completamente a un antiguo ser humano. jamás. Era imposible. Las máquinas son máquinas y no dejarán de serlo por muchos artilugios y programas que se le instalen. Las máquinas surgieron para hacer más fácil la vida humana, no para fusionarse con ellos y engendrar una especie que amenazaba con extinguir los verdaderos humanos por el simple hecho de que como máquinas estaban más avanzados. ¿Acaso no es obvio? Las máquinas del siglo XXII son infinitamente superiores a cualquier humano. Es un hecho inevitable. ¿Y eso es motivo de elogio y alabanza? ¿Es motivo de superioridad que un humano haya vendido su alma para ser una máquina que por motivos obvios traspasa las torpes destrezas humanas?

—Es estúpido.

—¿Has dicho algo?

Epimeteo pagó la cuenta en un cajero modular de pequeño tamaño. La maquinita sobrevoló la mesa esfumándose en un rectángulo de la pared. Era estúpido…

—Oye, Deucalión, ¿te apuntas? Me estoy poniendo enfermo con esa gentuza…

Deucalion era un purista hasta la médula. Las máquinas eran máquinas y los humanos humanos. Así es cómo había sido siempre. Así es como será siempre. Los aumentados no era evolución, sino degradación. Cascarones vacíos dirigidos por inteligencias artificiales al servicio de la Magna Ciencia que extendía su raíces viperinas por todos los continentes del planeta. Debían desaparecer. Y como activo miembro del Movimiento por la Pureza, debía participar en esta desaparición. Epimeteo deslizó el seguro de su arma. Era hora de ahorrar trabajo a la EECD  y hacer una limpieza.

Gerald Dürden

Bloguera a tiempo parcial. Proyecto de literata. Amante de los gatos, la decadencia, el humor negro y los videojuegos.

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  • Mola.

  • Sí, muy buen diálogo. Me recuerda a los dos robots de la Casta de los Metabarones, las conversaciones que tienen de lo divino y lo humano mientras esperan que aparezca el metabaron y están haciendo cosas de robots. Obviamente no es lo mismo, pero no hay muchos comics con conversaciones de este estilo. Epicurus es otro y es una pasada.

    • Algo así pero en un contexto sutilmente Cyberpunk. Filosofías de salón que me apetecía subir.

  • Me he leído lo primero, el Diálogo XCII. Se te nota puestísima en filosofía, yo de eso sé muy poco ; ) Pero desde la psicología:

    Yo diría que ya somos mitad hombre mitad máquina, en el sentido mitad razón mitad máquina instintiva, mejor dicho 10% razón 90% máquina instintiva.

    También creo como el pesimista que Dios ha muerto, en el sentido del juez sobrenatural, por encima de los juicios de nuestros familiares, colegas, intereses del estado, modas… Está claro que usar una visión material exterior de dios era práctico hasta ahora, porque la gente extrovertida necesita pensar que hay algo fuera, en el “mundo real”, que te juzga. Si resulta que es algo más budista e interior, valores, ética, moral, sólo los introvertidos (como dice el psicólogo Carl Jung) pueden tomarlo en cuenta.

    Yo creo que la solución está en la educación. Más lógica, psicología, filosofía práctica, fisiología práctica como la de los institos humanos, economía natural, etc. Y que no traten las aulas como cadenas de montaje.

    No leo mucha ficcción pero por lo poco que he leído y leyendo lo tuyo, como dice Awenjavi, Mola, neng!!!

    • De psicología apenas sé, así que si me permites responderte desde la filosofía XDD

      Visto así, el ser humano no es nada más que una máquina biológica instintiva que sólo se deja guiar por la razón cuando se precise, reduciendo todos sus acciones o interacciones a puros encuentros instintivos que poco tienen que ver con una parte desarrollada y racional del ser humano, en una visión que me recuerda bastante al estado de naturaleza de Rousseau donde los hombres, llevados solos por el amor de sí y la piedad, sólo se guían por el deseo de reproducción y la más pura supervivencia animal.

      En este sentido, yo soy más platónica, el hombre es pura racionalidad, tanto que casi los instintos se han relegado.

      Espero que estos dos párrafos hayan encajado con el sentido de máquina instintiva que pones, sino, no tengo problema en modificarlo.

      En cuanto a Dios, aquí me decanto por el “Dios ha muerto” de Nietzsche de calle. Siempre he pensado que Dios o cualquier otro tipo de Dios, no es más que una figura inventada por los humanos para justificar sus males y su existencia, justificar todo lo que les rodea; partir de una simple imagen para construir todo un edificio religioso legitimado por la existencia de ese mismo Dios. Algo parecido a lo que se encuentra en civilizaciones Mesoamericanas como los Olmecas o sin ir más lejos los Mayas o los Aztecas, civilizaciones en esencia politeísta con un entramado religioso inmenso que era usado por las jerarquías políticas y dirigentes para justificar la existencia de una sociedad basada en la desigualdad y en el politeísmo para conseguir coherencia y cohesión.

      Esta idea es lo que quiero reflejar en mi mundo de Ciencia Ficción.

      La educación, tema en el que coinciden casi todos los filósofos, es el engranaje fundamental de todas las sociedades, el mayor problema que hay actualmente es que la estructura entera está completamente obsoleta, está encasillada en un modelo que en el siglo XIX habría valido, pero que en pleno siglo XXI sólo genera masa ignorante y cada vez más fracaso, centrándome en España claro.

      Quizás lo que habría que hacer es dejarse de tanta memoria y tanto recitar temas, y promover “una educación de los sentimientos” como dice Stuart-Mill.

      Saludos.

      • Claro, quien soy yo para decir que entiendo la naturaleza del hombre al 100%, pero yo me separo de esa filosofía de Platón. En cuanto a las palabras de Rosseau, yo eliminaría la piedad de la ecuación, porque considero que la moral es un añadido cultural, que se puede descartar según los intereses del momento. Puede mover a algunos hombres y a otros no, y a los que sí, puede haber momentos en los que sea el motor y en otros en que se descarte.

        Y sí que creo que es eso, una máquina biológica con inputs y outputs, pero con un punto intermedio, la razón. Ahí puede suceder de todo (filosofía, razón, valores, por decir algo) o puede suceder muy poco, corrientes eléctricas con destino de menor resistencia. Y realmente no es necesario que suceda mucho para que un ser humando siga con sus quehaceres habituales. E incluso dentro de esa razón, puede haber simples asociaciones de ideas (despertador-levantarse, rechazo-acomodación, cosa que hace guau-signo perro…) o lo que yo creo que es la razón suprema, la capacidad de abstracción, y sopbretodo, la voluntad.

        Añade todo tipo de conflictos de intereses, hábitos aprendidos, instintos, y tienes un cóctel inestable, que es lo que hace al ser humano tan adaptable. La mayoría de animales están mucho más condicionados desde su nacimiento. Pero, que el ser humano tenga la capacidad no quiere decir que todos los seres humanso lo aprovechen. De ahí los grandes timadores, retóricas, y demás manipulaciones a las que se les puede someter.

        Hay una ordenador muy potente, pero también una física y mecánica heredada muy potente.

        Tema Dios me quedo de momento con el lado psicológico y la necesidad de un socius ideal, el tema histórico y manipulador consciente por parte de dirigentes te lo acepto porque suena lógico xD

        Saludox!!

        • Esto… Ni siquiera el ordenador es la razón, bajo mi punto de vista todavía queda descubrir quien es el que maneja los hilos, quien puede parar todas esas asociciones de ideas e instintos, habitos, , imágenes, etc. y decir, ¡Eh, aquí mando yo! Será el alma, una ilusión, la subjetividad pura y dura… No creo que nunca se llegue a descubrir, pero yo me quedo con algo tipo espiritual, que puede controlar el cerebro y las neuronas, átomos y mmoléculas que los materialistas dicen que es todo lo que hay y na más! Eso es un rollazo bestial…

          • La espiritualidad es más zen que el materialismo. Yo me quedo con la idea de un motor inmóvil que encamina todos los seres hacia un telos desconocido que los impulsa y les lleva a cumplir con sus designios.

        • Si eliminas la moral de la ecuación, te cargas el 99% por ciento de los filósofos incluido Nietzsche, firme defensor de que la moral sólo ha acentuado la caída de los valores tradicionales occidentales que han convertido a la mayoría de la población en esclavos. Pero incluso con este planteamiento, Nietzsche se muestra partidario de la moral de señores, propia de los espíritus elevados, por lo que incluso en las corrientes más destructivas, la moral es algo fundamental para los seres humanos, yo lo considero así, como un elemento de juicio de nuestras acciones, sean buenas o malas. Si no existiera la moral, cada uno de nosotros haría lo que nos diera la realísima gana importándonos tres narices que perjudique o beneficie al resto, así que no, la moral existe hasta en la propia amoralidad.

          Por otra parte, la piedad no es un sentimiento exclusivamente englobado dentro de la propia moralidad, sino que también lleva impreso la empatía que tengamos hacia los seres humanos. La piedad en Rousseau según lo que he leído es fundamentalmente empatía, el identificarnos con los demás para la consecución de la supervivencia necesario en el estado de naturaleza. La piedad desaparece cuando se instaura la sociedad civil que provoca la sustitución del amor de sí por el propio y la piedad, nuestra empatía, en puro egoísmo desenfrenado por la materialidad.

          Yo siempre me he mostrado a favor de la racionalidad y virtud platónico, al fin y al cabo, la racionalidad es el distintivo del ser humano, además del lenguaje según Aristóteles. Otra cosa es la política platónica, ahí no me muestro tan partidaria.

          De outputs e inputs he leído en Arqueología de la Mente, al igual que la teoría de las Inteligencias Múltiples, la Navaja Suiza, el superordenador… y a ellas contesto con algo que últimamente está calando en mi macrouniverso de ciencia ficción: nos estamos rebajando al nivel de simples máquinas. El ser humano es muchísimo más que una máquina, es un ser absoluto, espiritual, pura consciencia eterna que resulta de la suma de un todo resultante de las experiencias y el mundo vivido. Es pura subjetividad y abstracción eterna. Algo, que por mucho que se especule, jamás será una máquina.

          Son modelos explicativos perfectamente válidos, pero demasiado fríos y distantes como para captar el puro romanticismo de la figura humana, aunque claro, esto te lo digo desde mi perspectiva filosófica y literaria.

          ¡Saludos!

          • Jeje, estoy al quite! Como me gusta la conversación y estoy junto al pc con gmail abierto, me entero inmediatamente de la respuesta ; )

            Claro, la moral existe, yo no quiero decir lo contrario. Simplemente creo que es interesante ir descubriendo en el ser humano cuanto hay de instintivo-máquina y cuanto de razón-(hombre, como tú dices).

            Puedes ir encontrando, y de hecho es así, cientos de procesos automáticos, reflejos, instintos, en el hombre. Lo mismo que en los animales. No sé si la filosofía rechaza esto, ya para empezar.

            A esto,se concede, se pueden añadir hábitos que funcionan de una manera muy similar pero son instalados por nosotros en nuestra persona.

            Yo aún diría que las emociones forman parte de esta máquina, pero abría que definirlo bien…

            Por lo que veo esto te suena radical y materialista, pero bajo mi punto de vista hay algo, no sé muy bien a lo que te refieres con telos inmovil, que se sitúa a la cabeza de esta máquina.

            Yo digo que el hombre es dual. Tiene una máquina (carne, huesos, sentidos, sistema nervioso, instintos, reflejos, incluso cerebro en sentido muscular…) que tiene un funcionamiento regido y configurado por evolución. Y después tiene una consciencia (intelecto activo, no máquina, de donde pueden salir los valores y juicios). Creer que todo esta mezclado me resulta muy caótico.

            Me imagino que no pararíamos nunca de irnos respondiendo. Yo no, al menos…

            Ojalá puediera escribir mis impresiones en un artículo de mi blog, pero va sobre PSX, jeje.

            • Pero entonces, habría dos tipos de hombres: el instintivo reflejo consecuencia de la evolución quizás, y emparentado profundamente con el resto de animales; y el puramente racional que aboga por la plenitud de las auténticas facultades humanas.

              Es una interesante visión, aunque yo la veo un tanto tajante, quizás porque me gusta diferenciar a su vez de una forma tajante lo que es un animal y lo que es un humano, de hecho, me muestro muy reacia a aceptar, en el estado actual en el que nos encontramos, que el ser humano pueda seguir comparándose con los animales. Es cierto que todavía hay cosas compartidas, pero de ahí a considerarlo directamente “un animal”, considero que hay un abismo profundo.

              La filosofía no rechaza los instintos, es más, autores como el nombrado Rousseau, y el mismo Nietzsche tienen muy en cuenta nuestra parte puramente instintiva.

              En el último párrafo has dejado bastante claro tu punto de vista sobre la máquina, y me temo que no coincidimos xD Yo pienso que la dualidad no está presente en el ser humano, sino en su entorno en lo que le sucede en su realidad, y es aquí donde podría meter a Ortega y Gasset y meter su celebérrima frase “Yo soy yo y mis circunstancias”

              Ya te digo, al final acabaríamos en un Limbo con tanta contestación xD

              ¡Saludos!

              • La emoción del miedo, entre muchas otras, es muy parecida en el hombre y en algunos animales. Aumento de la frecuencia cardíaca, salir corriendo a veces, parálisis instintiva a veces, etc. Y sin pasar por el análisis intelectual. Hay terrores mórbidos, en los que la persona, sin estímulo, empieza a experimentar las palpitaciones bestiales, calambres que circulan por el cuerpo, parálisi muscular… Si la persona no cree en la separación cuerpo mente está vendida, porque creerá que está aterrado. Si entiende la diferencia estará tránquilo intelectualmente, con la jodienda evidente de preguntarse porque su cuerpo le hace eso.

                Hay ejemplos más claros, como el del vértigo, ya que tú puedes saber que no hay peligro pero tu cuerpo no puede evitar darte esos efectos.

                El instinto de succión en bebés es otro ejemplo, y no hay razón ahí porque chupan cualquier cosa que se les ponga en la boca, suerte tienen que la madre les pone la teta o un biberón.

                Y hay otros muchos ejemplos mucho más sútiles, a lo largo de toda la vida.

                Saludos!!!

                • Eso es a un nivel muy elemento, yo me refiero a un nivel mś amplio y avanzado. Por evlución somos animales en esencia, pero por desarrollo y capacidades somos algo incomparable a un simple animal.

                  • Yo diría que no hay saltos radicales en la naturaleza. Y también diría que ese nivel muy elemento es inseparable de las decisiones humanas, hay una rivalidad constante entre materia y consciencia. No puedes evitar ciertas atracciones y repulsiones de tu parte animal hacia ciertas cosas, y mucha de nuestra racionalidad se construye a partir de eso.

                    Yo de pequeño me lo pasaba genial metiendo petardos en hormigueros, y era algo totalmente irracional, pero me daba un placer bestial. Tras ir asimilando ciertos conceptos morales e ir aceptado el sufrimiento animal e incluso de los insectos, e ir analizando incluso que todo ser tiene una función en el planeta, e ido viendo que ese acto es malvado, si quieres. Pero ante la naturaleza yo soy una especie de monstruo moralista, y de todas maneras eso no venía con mi persona, e incluso en algunas personas ese análisis no sucede en toda la vida. No es innato a la persona, es intelectual y opcional. Es cierto, yo diría, a un nivel teleológico, aceptando que hay una finalidad en el universo o como quieras. Pero puede que no sea así, y todo es simplemente un caos y choque de intereses, por lo que el que sigue matando bichos toda su vida puede ser más natural que yo. Por suerte los hombres han establecido normas morales y jurídicas para manejar o al menos limitar a las personas.

                    Yo acepto esa parte materialista del mundo, y después creo personalmente que tenemos algo superior que puede trascender eso.

                    Eso sí, mi punto de vista donde la persona se maneja en una medida enorme por instintos, me ha ayudado a preveer mucho de lo que me sucede, algo de razón debe haber ahí.

                    Saludox!!

                    • ¿Cómo te has quedado? Este chorro me ha quedado bastante bien xD

                    • Este comentario es clavado en muchos aspectos o por lo menos me ha recordado muchísimo a Hobbes, sobre todo en el segundo párrafo, en lo relativo a que cada uno tiene su propia escalas de valores subjetiva que no tiene por qué coincidir con el resto, chocando y originando enfrentamientos debidos a los valores de unos y otros que son abocados a un estado de naturaleza de constante guerra y enfrentamiento del que sólo es posible salir estableciendo un poder superior, un monarca, que imponga esas normas morales y jurídicas capaces de regular y controlar la sociedad. Pero claro, todo esto desde la perspectiva del absolutismo más rancio y despótico.

                      A este paso, nos tiramos media vida contrastando opiniones xD

                    • Ah, pues me gusta Hobbes entonces! Tienes razón, ya me espero a que saques otro artículo para volver a meter puyas… Pero fijo. xD

                    • Pues entonces van a ver discusiones para aburrir xD

                      Saludos.

            • Según Aristóteles, en el universo existe un primer motor inmóvil que a su vez mueve otros motores que existe desde siempre y es el responsable del movimiento de todo cuanto existe. Este motor es un fin en sí mismo puesto que realiza la función para la que ha sido destinado, y encamina al resto de seres a cumplir su función en la vida, es decir, su telos o la finalidad para la que han sido creados, más o menos; que en el caso del hombre es la felicidad.

              No sé si he aclarado un poco a lo que me refería con esto. Aunque tampoco sé si he respondido acertadamente, Aristóteles lo tengo un poco oxidado.

              • Ah vale. Aunque existiera esa inercia universal aún queda por descubrir cómo funciona una parcela de este telos en la mente de un humano. Si cada humano no funciona igual será por algunas condiciones físicas. Uno que nace ciego, por poner un ejemplo claro pero hay miles de diferencias entre las constituciones fisiológicas, no entiende el mundo igual.

                • Aunque la felicidad sea ese bien supremo al que se debe aspirar, me parece que cada ser humano tiene su propio concepto de felicidad. La felicidad es el fin máximo en el que debemos poner todas nuestras decisiones y capacidad, pero no por ello tiene que ser equivalente a todo el mundo. También hay que tener en cuenta que en esto Aristóteles lo orienta a la política, y entiende como Platón que esa felicidad es pura racionalidad.

                  El telos más que un fin, yo lo interpretaría como el camino y la voluntad que tengamos a la hora de conseguir ese fin.

                  Así propuesto parece muy espiritual, lo que es raro teniendo en cuenta que Aristóteles es un empírico.

                  Saludos.

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