Cómo destrozar un idioma: el caso «elle»

En conclusión, después de todo este rollazo, ¿cuál sería la moraleja? El lenguaje es una herramienta tan seca, ordinaria y desprovista de vida como un alicates. El único ser capaz de dotarle de un mínimo de significado y significante es el ser humano gracias a su cerebro y capacidades simbólicas desarrolladas a lo largo de todo el proceso evolutivo de forma paulatina. El ser humano es el último censor y juez que introduce la negatividad, el odio y el desprecio. El ser humano es la raíz total del problema y, en conjunto, la sociedad. La sociedad está regida por unos valores, principios, moralidad, estructuras de poder y sociales, educación… ¿Cómo se podría solucionar todo este problema de verdad sin recurrir a aberraciones como elle?

Educación. Respeto. Tolerancia. Impartir desde el minuto 0 una serie de valores reales que ayuden a la sociedad en su conjunto a superar sus antiguas reticencias y evolucionar de forma racional y lógica hacia una comunidad más igualitaria, liberal y verdaderamente realizada. El problema no está en que uno use el vosotros para también señalar a mujeres en grandes grupos, el problema no está en el sexismo del lenguaje ni en la colocación del señores y señoras; el problema está, desde mi humilde punto de vista, en el proceso que ha llevado a esa persona a utilizar “mujer” de forma despectiva: la educación, los valores imperantes y todo lo que se asocie a esto. Si de verdad, se quieren acabar con toda la lacra general de la sociedad española, en este caso, primero hay que empezar a mirar por los axiomas, por las aulas, por el salvajismo, por la propia historia y lo que se arrastra, por todo en conjunto; para después empezar a mirar al futuro y poder diseñar estrategias, normas o reglas que permitan alcanzar tales utopías igualitarias con el consentimiento de toda la comunidad, como proclaman los filósofos griegos y no tan clásicos. Así es como yo lo escribo con sangre en este espacio.

Más educación, más moral de señores y menos decadencia occidental, menos hipocresía, puritanismo y actitudes ancladas en el decimonómico. Más amor por uno mismo y reflexión y menos borreguismo ideológico. Menos criticar y vejar la opinión legítima de una persona y más reflexionar sobre uno mismo y alcanzar un ideal propio. Más tolerancia real y menos corrección política rancia. Más respeto y menos eufemismos encubiertos que sólo ocultan una realidad tan visible como las imágenes parpadeantes de un monitor o un televisor. Más conciencia personal y sentido crítico. Más todo aquello que pueda convertir España en una sociedad libre de complejos y verdaderamente ecuánime en su sentido pleno, y menos peticiones absurdas, completamente estúpidas e irracionales que sólo se conseguirán hacer eco de los verdaderos elementos hostiles de la sociedad. Si no se empieza a transformar a la sociedad desde lo básico, desde su misma raíz, desde su pensamiento y su razón, como se ha ido viendo a lo largo de la Historia; todo lo que se diga y discuta no son nada más que utopías. Y siendo éste el momento idóneo para ello, se está haciendo todo lo contrario. El problema no es el idioma, sino el pensamiento de las personas que lo articulan.

Gerald Dürden

Bloguera a tiempo parcial. Proyecto de literata. Amante de los gatos, la decadencia, el humor negro y los videojuegos.

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  • TheMarkusBoy

    Y cuando pienso que ya he leído demasiadas palabras cultas, por decirlo así, en una entrada tuya, siempre vuelves a sorprenderme, querida. Mis dieses por elle. Digo ello.
    P.D. Si la gente se da por aludida o se ofende ante ciertas palabras es su problema, no el de los demás.
    Como bien has ejemplificado, si yo me encontrara entre un grupo de tías y alguien dijera “vosotras”, yo supondría que engloba a todo el grupo y para nada mi hombría se sentiría abrumada xD
    En catalán no tenemos ese problema porque tanto para “vosotros” como para “vosotras” se usa “vosaltres” 😛

    • Cuando me motivo, no veas como rajo :B

      Eso pasa con muchos idiomas y es perfectamente lógico y normal. Cada lengua es un mundo y evoluciona de forma distinta. En catalán es vosaltres, en castellano vosotros, en inglés they; distintas formas de decir exactamente lo mismo. El problema viene cuando determinada gente empieza a meter mierda sin tener ni la más remota idea.

  • ¡Gracias! Lo primero que pensé fue ¿Porqué quiere incluir elle si ya existe ello para el neutro? En fin, una soplapollez de gente que puede querer cambiar el lenguaje y que supongo que querrán que, ya de paso, se quiten esas cosas tan molestas como el verbo haber que crea tantas molestias (a ver o haber, a dicho, hecho o echo, etc.).
    Me gusta tu conclusión y la comparto, es mucho más útil y coherente que hacer gestos vacíos que no van a eliminar que un cabrón despechado mate a su ex-pareja porque era suya o que le den palizas o a los niños. Ni que las mujeres cobren menos en trabajos iguales que los hombres o que tengan una mayor tasa de paro. La igualdad empieza por reconocer el valor de la persona y la valía de la gente sin dar mayor relevancia al género, y eso incluye a los transgender. Una serie estupenda que ejemplifica esto muy bien y que, afortunadamente, no va de nada de esto sino que es más bien thriller con su toque de ciencia ficción, es Sense8. Hay hombres, mujeres, transexuales, lesbianas, heterosexuales y como no es una serie que se dedique a mirar todo el rato dentro de la habitación, es una faceta más de sus vidas, pero su valía no se mide por ello.
    Gran entrada, saludos fremen.

    • Es la gracia. Se creen que con cosas como éstas van a solucionar los problemas del mundo mágicamente, cuando sólo hacen el perfecto subnormal y banalizan un tema que debería empezar por algo mucho más complejo que el género de un pronombre.

      Gracias y salud.

  • Que pérdidas de tiempo, es verdad. Yo como Atreides estoy de acuerdo con como lo cierras todo. Me acuerdo de un caso más o menos parecido de cuando visité Estados desUnidos. Estaba con una amiga americana y le pregunté sobre cómo era su relación con los negros de allí (a esas alturas estaba yo un poco celoso, la verdad, y sólo me faltaba por saber algo sobre ese factor. Mira, me dio por ahí. Como la mayoría de americanas, era un poco más ligera de cascos de lo que me gustaba…). Bueno, como se puso… Estaba incómoda con que yo dijera esa palabra, porque según ella sonaba racista. Tenía que llamarles de color, o colored, porque de esa manera, según ella, les mantenía respeto. Me metió un rollo sobre el pasado racista de ese país y que por ese motivo ellos tenían ese punto de vista “avanzado” sobre el tema, y que por eso a lo mejor yo no podía llegar a entenderlo. Patrañas, yo creo que estamos en lo mismo que con el elle y punto.

    Por cierto, he escrito una entrada más o menos de tu rollo, en plan ficción y encima de Silent Hill.., En cuanto la escribía pensaba que a Zona Delta seguramente les recordaría algo de tu estilo!!!

    Un saludo.

    Añado: Bueno, el mismo, mismo caso no es. Pero me refiero a lo de querer solucionar algo sólo en su lado estético, sin ir a lo importante. Eso sí.

    • Decir que alguien es de color es más racista que decir directamente negro xD Como si el blanco no fuera un color, sólo los negros.

      Supuestamente, los que defienden esto son gente súper liberal y progre, adelantada a su tiempo y de pensamiento avanzado xD

      Subnormales los hay en todo el mundo.

  • Este entrade me tiene acojonade… Alucinade me halle. ¡Enhorabuena…! Uy, !enhorabuene!

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