Centzontotochtin [III aniversario]

Así es, el Infierno también tiene el derecho de cumplir sus propios aniversarios y anunciárselo al mundo un poquito por encima, con una mini entrada. A diferencia de otros cumpleaños, en éste me voy a centrar en los dos aspectos más llamativos que han tenido lugar en el último año de trayectoria: lectores e incorporaciones.

Sobre el primero, ¿qué se puede decir que no se haya dicho ya incansablemente? Sin lectores un blog no es nada más que unas 500 letras de media juntas e intentando transmitir un mensaje a la deriva total, que sólo contribuye a aumentar la basura de la Red. Por eso, aunque todavía no podamos formar legión, me gustaría decir a mis sectarios más fieles que los aprecio, los aprecio de verdad. Con todo el corazón. Ya no sólo como les lectores, sino como usuarios y mentes pensantes con las que poder compartir impresiones, opiniones y algunas flipadas de cuando en cuando. Eso es lo que más mola y lo que debería molar siempre. Más allá de una mísera visita más, la gracia de Internet está en el compartir y en el intercambio de información a raudales. Y es por eso, por lo que los visitantes que se pasen por Centzontotochtin siempre serán agasajados con corazones humanos recién ablacionados  y tan bien tratados como si estuvieran en su propia casa.

Sobre lo segundo, sobran las palabras chavales. Annabel Lee la nueva becaria editora y redactora a tiempo completo del blog, no sólo ha empezado estupendamente con unas cuantas entradas que se han granjeado unos bien puestos comentarios; sino que ha supuesto ese brillo de luz en un mundo donde la oscuridad, la destrucción y el más absoluto caos soez, vejatorio y barriobajero campan a sus anchas. Frente a unas entradas en las que el rencor hacia el mundo se manifiestan de la forma más violenta y psicodélica, Annabel Lee nos deleita con otras bastante más llenas de amor por la humanidad para todos los gustos y colores. Lo que es bien, muy bien. Dicen que en la diversidad se encuentra en la riqueza, así que espero que con este Yin Yan bloguero sea este espacio del submundo apetecible tanto para ellos que busque la lapidación y el humor negro más ruin, como para aquellos que aspiren a algo más cercano, humano y apetecible.