Silent Hill 2: Born from a wish — María y el existencialismo. Heaven’s Night [1/3]

“Cuando me desperté, estaba sola. Todos se han ido… ¿Será a causa de los monstruos? ¿Ya hora qué hago yo? ¿Lucho y sobrevivo? ¿O esos monstruos me atraparán? No tengo ninguna razón para seguir viviendo, pero…. Pero me asusta morir. Le tengo mucho miedo al dolor. ¿Debería escapar? Quiero encontrar a alguien. No me gusta estar sola… Pero…. ¿Pero queda alguien vivo?”

Este soliloquio dicho al inicio del capítulo en uno de los camerinos del Heaven’s Night resumiría  a la perfección cuál es el papel, destino y por qué de la aparición de María. Como dije en las anteriores entradas Apreciación final sobre Born from a wish y Born from a wish, María no es nada más que la fantasía viviente de aquello que los instintos sexuales primarios de James ansían o, mejor, desean. No existe nada más que en la mente de James y tampoco me detendré mucho más en ahondar sobre esta cuestión al figurar mejor detallado en las dos entradas anteriores. Me enfocaré en el sentido pleno del diálogo y su relación con el contexto.

Por cuestiones obvias, María se encuentra totalmente sola y desolada en el páramo de Silent Hill. Enlazando con las palabras de unas pocas líneas anteriores, no resultará extraño reafirma que María en su condición de fantasía unipersonal sólo existe en el plano proyectado y concebido por la mente de James, de ahí, su inexpugnable soledad. De la misma forma que el padre de Ángela sólo puede ser visto en su plenitud por la mujer, María es una entidad invisible para todo aquel que no se llame James Sunderland.

Siguiendo, María asocia la falta de gente con la aparición repentina de un montón de monstruos que se perfilan de la misma manera que ante los ojos de James. De nuevo, un refuerzo más a la idea antes expuesta. María, como los monstruos, son meras piezas integradas en la maquinaria universal que es el “infierno personal” de James Sunderland. Dicho de otra forma, del mismo modo por el que Lisa Garland estaba atada permanente como un recuerdo dentro del Otro Mundo o Pesadilla de Alessa Gillespie, manifestándose exclusivamente en dicho escenario y siendo capaz de sentir los monstruos animados por los delirios de la niña; María cumple esta misma función y papel pero desde la perspectiva de James Sunderland. Encaja y funciona. ¿Monstruos? María es una de ellos.

¿Luchar o sobrevivir? Sobre este punto lo asociaría más al videojuego en sí. Más allá de que María esté fabricada para morir, un Silent Hill necesita de jugabilidad, de enemigos a los que abatir, y este pequeño episodio no iba a ser menos. Desde el principio va armada con un revólver que después tira por un muro. ¿Jugabilidad o exigencias del guión? María no tendría motivos para portar un arma y asesinar a los seres que por el pueblo deambulan. Sin embargo, puede que la justificación se halle en que realmente, en sus orígenes, no era consciente de cuál era su función, su propósito final. Sin saber que estaba destinada a estar atada a un hombre, María “se revela” y mata a los monstruos hasta hallar el porqué, la luz de la iluminación. Y a partir de ahí, arroja su arma y se convierte en una carga matable con el más leve de los suspiros. Sobre esto, podría llevar a considerar que su concepción dentro de sufrida mente de James le hace estar amenazada continuamente por sus propias pesadillas. Es decir, María está hecha para morir y cualquier dolor y sufrimiento que padezca será bien recibido. María representa a la mujer que James amó y perdió a causa de una enfermedad, que él asesinó. Es una poderosa baliza que atonta a James con una mirada y que de una hostia le devuelve a la realidad, a la sugerencia implícita de que, efectivamente, él asesinó a su mujer. La conclusión está cantada: debe morir, por lo que más que una exigencia de guión, se podría establecer una relación entre todo eso que explique relativamente porqué María posee un revólver.

En resumen, María tiene un revólver para combatir los monstruos creados por James que están encaminados a matarla mientras intenta averiguar la razón de su existencia. Cuando consigue ver que está hecha para morir, abandona toda defensa y se dirige como una exaltada sectaria a por James.

No tengo ninguna razón para seguir viviendo, pero….

Exacto. Espero que no haga falta incidir más en este punto aclarado previamente.

Pero me asusta morir. Le tengo mucho miedo al dolor.

Para ser una proyección, María es un ser que muestra afecciones e inquietudes tan humanas como las de cualquiera. Pero no nos engañemos, por muy humana que parezca, no excluye que deje de ser un objeto, una imaginación efímera para James. Ella rehuye el dolor al principio como cualquier ser terrenal, como una epicúrea; pero, cuando percibe de una vez por qué está allí, no parece que se la vea excesivamente preocupada por ello. En el juego base siente miedo, siente enfado y otro tipo de emociones, más encaminadas a torturar psicológicamente a James que traerle paz espiritual. María está hecha para morir y para el purgatorio del alma de James. Una Inquisición a pequeña escala enmascarada bajo el gusto de lo sensual, lo atractivo y una minifalda provocativa. Es lo que necesita James para enfrentarse contra el mal que él mismo vivificó a través de la muerte y el dolor que la misma María teme. Caracterizar al personaje y dotarle de un mínimo de contenido, pero no nos engañemos. María no es precisamente un portento de humanidad.

¿Debería escapar? Quiero encontrar a alguien. No me gusta estar sola… Pero…. ¿Pero queda alguien vivo?

No sabe el quién, pero la ansiedad está presente desde el génesis. María ha de toparse con ese alguien, con James. Con su amado marido. Está configuraba y destinada para ello, y nada más goza de sentido en su existencia. Estas palabras no son más que excusas.

¿Qué mejor manera de empezar que en el club nocturno por excelencia de Silent Hill? Por fuentes varias, tengo la certeza de que James frecuentaba con asiduidad este club durante la enfermedad de su mujer. La explicación se halla en un cartel:

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[Pinchar imagen para mayor detalle.]

Tal cual. Como se puede apreciar, la mujer que aparece enmarcada en el póster no es otra que la propia María. El mundo de los sueños se basa y toma forma de la realidad percibida sensorialmente. James frecuentaba ese club y, a partir de su bailarina más famosa, creó su monstruo más perfecto con permiso de Cabeza Piramidal. María “nace” en Heaven’s Night, sitio al que acudía James seguramente a desfogarse. María surge a imagen y semejanza de una de las bailarinas del club, concretamente la que siempre presta su imagen para los carteles promocionarles del club. La cosa encaja bastante. Y que mayor casualidad, que María esté sentada en el sillón de lo que parece un camerino. ¿Demasiadas coincidencias? Sobre el edifico en sí, poco se puede decir.

Gerald Dürden

Bloguera a tiempo parcial. Proyecto de literata. Amante de los gatos, la decadencia, el humor negro y los videojuegos.

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  • OMG!!

    Jamás hubiera atado cabos para llegar a la conclusión de que James se iba de Putas. ¡¡Será sinvergüenza!! Se merece todo lo que le pasa en el juego xD

    • :vvvv Lo estuve leyendo en varios sitios y con los carteles de María que te encuentras en el baño del principio y en otros sitios las cosas fueran encajando. James es un viciosillo, no me extraña que la primera aparición de Cabeza Piramidal fuera violando, a saber qué tipo de manitas hacía Jaime cuando estaba solo en sitios como esos…

  • Una entrada genial sobre el episodio, aquí le has hecho más justicia al analizarlo espiritualmente… ¡Certero!

    • Sí, al tratar con espíritu habrá que hacerlo así :B

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