Antología de la Ciudad y Martin Heidegger — Decadente angustia [3/4]

Marlik, protagonista de Askopos, cae en la decadente angustia. Siente dolor, siente la humillación y la desconsideración del mundo de su alrededor. Le han implantado un brazo sintético contra su voluntad, que alienta los dicterios del resto de sus compañeros. Marlik sigue empeñado en ser un humano. Mas, la decadencia, el declive de su persona y su obsesión por huir de las Intramurallas y contemplar las luces de la Ciudad, le encaminan a su terminación como posthumano y «neutro absoluto».

No paro de pensar en la Ciudad… No paro de pensar en ella… Es… Es como una especie de fantasía sexual. Una inquietud serpenteante que restalla deletérea en mis entelequias. Nunca he estado y es… es como si pudiera ojearla a través de las paredes de las Intramurallas. Como si pudiera tocarla, acariciarla, abrirla de piernas y follármela. Es como si, más que una ciudad, fuera una diosa. Una deidad clásica. He empezado en creer en ella así. Porque ella me hace feliz, aunque no la pueda ver. Aunque no la pueda coger. Ella es mi diosa personal y puedo empezar a rezarla. Pero… pero… Es tan lábil. Una creencia tan lánguida e insostenible, ¿no crees? Acaso. ¿Acaso Dios no es nada más que un androide mezclado entre los cereales de un centeno? ¿Acaso Dios no es nada más que una vacua manifestación de un denigrante desasosiego proferido por un grupo de gente que se aferra a la posibilidad de que su ethos contractual suponga el restablecimiento de una colectividad armoniosa y jurídicamente incontestable? ¿Cómo se representa a Dios? ¿Cómo el aparcamiento reproducido en las fotografías? ¿Cómo la pieza de cromo violáceo incrustado en mi brazo? ¿Qué puedo hacer? Tan perdido hallo me en este pozo. Cómo saldré. Saldré… Saldré. Paraíso, aguárdame[01]Ibíd..

La Ciudad como entrada en el Edén del posthumano. Una desintegración de su descarriada humanidad. Una descomposición de la experiencia de la nada que sólo puede sentir el humano a través de la «lógica del corazón», que atisba lo descuidado por la inteligencia y los estados de ánimo: los sentimientos, fenómenos de los que el humano no puede despojarse por constituir un elemento central o esencial de revelación o apertura en cuanto al entendimiento del sujeto[02]Cfr. Ferrer García, A. op. cit., pág. 55.. El humano lo siente, pero el posthumano convertido en «neutro absoluto» no. El humano utiliza un estado de ánimo o afecto que produzca la apertura de la nada, la depresión Intramuraica, para después anular esa nada como posthumano. El «neutro absoluto» es un ser de angustia. Surge a partir de una desposesión de sí o desfundamentación, no es una experiencia de perfección. Desemboca en el mutismo y el silencio como una forma de encargarse de la realidad de la nada, pero en pocos se asume, pues en otros al silencio y mudez se le une el desasosiego, y éste en decadencia: «carente de lenguaje, carente de estabilidad, ese sujeto, hasta aquí divisa de la modernidad, se ve sometido a la experiencia traumática de la desposesión»[03]Ibíd., pág. 58..

Distanciamiento progresivo como un atenuante de los terrores que se debaten en la debacle vaticinada por una premonitoria e insurgente decadencia. Suspensión de la entrada. Interpolación de proceso. Iniciando nueva entrada memorística. ¡Trascendencia! ¡Trascendencia! ¡Ambiciono la Trascendencia! Desconexión. Reactivación. ¡Placer! ¡Placer! ¡Ambiciono el placer! Desconexión. Inserte su término de búsqueda: muerte. Entrada encontrada: siento un vacío en mi ser. ¿Selección de entrada? Sí. Abriendo entrada memorística. Por favor, espere. Su última entrada corresponde al nombre de: Narlik absoluto. ¿Está seguro de que desea abrir la entrada? Sí. Cuánto tiempo se ha desestructurado. Cuánto espacio se ha marchitado. Cuántas demenciales sentencias se han sucedido por estas alborotadas erudiciones. Cuánto y nada. Cuánto y nada más que las luces de la Ciudad. Desde el cenit de los edificios. Desde los propileos de partenones de acero enhiestos por columnas de desórdenes corintios. No lo recuerdo. Añoro descabal. No recuerdo la última vez de las Intramurallas. La última vez que atravesé el corazón con mi brazo de un amortajado desconocido entretenido. Carmesí máscara que me amordaza mientras reverbera un reloj de carrillón en la plenitud de la neblinosa distancia. Qué me queda. Nada más que yo postrado ante la pena. Eterno insatisfecho. ¿En qué momento desdoblé mi empresa? Desolado. Necesitado. Desamparado. Indolente emancipación que me castigó cuando contemplé por primera vez las luces de la Ciudad. Yo sólo quería ver las luces de la Ciudad. Muté. Me deformé. Me metamorfoseé en una sátira viviente. Enganchado sempiterno a conectores. A los malditos conectores. Marlik. Imbécil. Inútil.

Aumentado. Productividad. Oscuridad. Motores Inmóviles. Soledad. Desprecio. Entrañable. Vacío. Necesidad. Tragado por la incomprensión que me atenazaba. Poco se puede contar de mi estulticia. Poco se pueda contar en tan estrecha memoria. Poco me queda por contar. Salvo anunciar deplorable manifiesto. Encariñándome con la toxicidad de las anaranjadas brumas. Concluí. Reposando sobre la cúspide de las murallas que resguardan la mortaja de mi hogar. Exiliado. Que mi exultante propósito. Terciado. Desollado. Desentrañada la esperpéntica falsaria de aparentar sin aparentar. De nombrar sin nombrar. De actuar sin actuar. Yo. Sólo. Quería. Observar. Las. Luces. De. La. Ciudad. Error de lectura de memoria. He. Encontrado. Lugar. Mejor. Donde. Podré. Ser. Feliz. Error de e/l. Iniciando recuperación. Un. L. Angosto. Anómalo. Sin. Em. Des. Allí. Podré. Contemplar. Luces. De. La. Ciudad. Acceso de memoria anulado. Recuperando. Es. Hora. De. Morir. Maldt. Máquin. Y. sé. Que. So. Humano. Memoria irrecuperable. ¿Desea formatear?[04]Centzontotochtin.es, Askopos, Carborúndum de las Antígonas: http://centzontotochtin.es/askopos/

Notas a pie de página y referencias   [ + ]

01. Ibíd.
02. Cfr. Ferrer García, A. op. cit., pág. 55.
03. Ibíd., pág. 58.
04. Centzontotochtin.es, Askopos, Carborúndum de las Antígonas: http://centzontotochtin.es/askopos/

Gerald Dürden

Bloguera a tiempo parcial. Proyecto de literata. Amante de los gatos, la decadencia, el humor negro y los videojuegos.

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