Análisis de: Resident Evil Revelations 2 [PC]

El primer Revelations fue bueno o medianamente bueno. No era la gran maravilla que toda la gentuza fanática de RE esperaba, pero oye, sus primeros minutos al comienzo del juego son magistrales, o lo mejor que ha parido Capcom en casi una década de puta mierda postergada e indecente que sólo servía para romper consolas por la sobrecarga de virus y mucho SIDA de negro africano. Al menos, su historia estaba más currada que el trasfondo inocuo y repleto de zumo de panocha de mi querido y abominable Resident Evil 6, el Carlos II de Resident Evil, con respetos hacia el Austria.

A raíz de este juego, algunos proclamaron que Capcom estaba volviendo a sus raíces y que suponía el advenimiento del Survival Horor más clásico y un montón de gilipolleces más, como que Operación Raccoon  City tiene parte de la esencia de los RE clásicos, pero ése es otro tema. Pero la cuestión central —aparte de demostrar que ciertos elementos no tienen ni puta idea de lo que es un Survival Horror, así lo clamo y así se quedará grabado— quedó en que Capcom, si medianamente se esfuerza, puede llegar a concebir algo que no te destroce las retinas o te induzca al suicidio tecnológico y existencial. Algo que disfrutar por puro amor y no sadomasoquismo, algo de lo que sentirse orgulloso y no despreciar como si fueras un militante del KKK en una Iglesia afroamericana.

Sin embargo, estamos hablando de Capcom, y sus picos de calidad y buen hacer son más volátiles que el núcleo de la bomba H y no es nada extraño que, después de su esfuerzo sobrehumano con el primero, al segundo le tocara hacerse con los restos ganados de los DLC implementados en 6, 5 y otro tipo de juegos de marca de la casa; y no invertidos en vacaciones, mariscadas y coches de lujo. De hecho, hay fuentes como las del palacio de Versalles que rumorean que se hizo con unos fondos equivalentes en los empleados para mejorar las arcaicas infraestructuras de los pueblos de la Castilla profunda. Y son de tal envergadura esos restos, que sin miedo a equivocarme, un juego como Némesis, con 15 años a sus espaldas, es bastante mejor videojuego y reluce más que toda la amalgama de códigos venéreos de Revelations 2. ¿Cómo se consigue? ¿Cómo se las apaña Capcom para hacer que un juego relativamente actual luzca tan deforme como sus enemigos que videojuegos de hace más de una década? Pues agárrense que esto se desmenuza por puntos y aparte como los buenos descuartizamientos.

Gerald Dürden

Bloguera a tiempo parcial. Proyecto de literata. Amante de los gatos, la decadencia, el humor negro y los videojuegos.

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  • Jeje, empezamos…

  • Por fin lo leí entero… Como sabes este juego me gusta mucho, pero el análisis es certero como pocas cosas en la vida, sobre todo respecto a la pereza que desprende el diseño, el desarrollo y el argumento. Me lo he pasado muy bien leyéndolo.

    • Gracias ^^

      Podrían habérselo currado más, pero tiraron por lo barato.

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