Silent Hill

ADVERTENCIA:

DESTRIPES Y MUTILACIONES EN SU INTERIOR DE LA TRAMA. JUGAR ANTES DE LEER. ENTRADA LARGA DE COJONES.


 

Era el año 1999. El mundo estaba a punto de autodestruirse en una vorágine tecnológica y Resident Evil lo estaba petando bien fuerte en el panorama de los Survival Horror inaugurado por aquel antiquísimo y lovecraftiano Alone in The Dark; tan fuerte, que a pesar de su intro cutre de cojones y planteamiento de peli porno, no tenía rival que le hiciera frente y más con su secuela Resident Evil 2 que elevó a la enésima potencia todo lo mostrado por su antecesor. (Aunque en mi opinión Resident Evil Code Verónica X es muy superior al anteriormente citado y lo lleva a un mundo diametralmente distinto al del resto de juegos.)

Y en esa situación de final de milenio en la que los zombis y el terror corporativo se imponían, una molona Konami decidió llevar adelante un proyecto, uno que cambiaría completamente el concepto de videojuego de terror y Survival Horror, uno que suspuestamente competiría con la obra magna de Shinji Mikami pero no lo conseguiría.

¿Por qué?

Porque Silent hill pertenece a una dimensión a la que Resident Evil jamás podrá aspirar.

Una dimensión de cultos, sacrificos, subconscientes, infiernos personales, abominaciones en todo el sentido extenso de la palabra, historias personales intrincadas, silencio opresor, locura y simbolismos que un Resident Evil nunca podrá aspirar porque escapa completamente a su concepto, a su forma de tratar el terror, la ambientación, la música…

En definitiva: Resident Evil y Silent Hill proceden de mundos completamente antagónicos imposibles de entremezclar, anacrónicos, y esto lo demostró Konami en aquel 1999 con el que sería la apertura de este hórrido y neblinoso paraíso: Silent Hill. Y el encargado de llevar a término semejante proyecto fue el añorado Team Silent cuyos integrantes más destacables (según Wikipedia) fueron: Keiichiro Toyama, Hiroyuki Owaku, Akihiro Imamura, Masahiro Ito, Suguru Murakoshi (Silent Hill 2), Takayoshi Sato, Masashi Tsuboyama, Kazuhide Nakazawa y el incombustible e inmortal Akira Yamaoka.

A la derecha Masahiro Ito, el de la camiseta naranja es Akira Yamaoka, los otros dos no sé muy bien quienes son, si alguien lo sabe que lo ponga en los comentarios.

Fueron los grandes hacedores no sólo de este videojuego sino de una saga completa hasta Silent Hill 4 The Room, momento en el que el Team Silent se disolvería definitivamente, aunque Akira Yamaoka continuaría fiel con sus melodías unos cuantos juegos más.

Pero no es el momento de hablar ni de equipos, ni de historias empresariales, ni del pozo sin fondo al que se dirige la saga en línea recta (aunque Resident Evil ya aguarda en el interior de ese pozo desde hace algunos años, esperándole.)

Esperándote…

No.

Aquí se viene a hablar de lo verdaderamente importante: Silent Hill en su conjunto y lo que representa y evoca para mí, que por algo es mi blog. Y como lo hago en conjunto tendré que hacer alusión a ciertos aspectos técnicos y sucedáneos.

Y al ser la primera entrada y haber calentado motores con su intachable banda sonora y una breve introducción para ponernos en situación, es el turno de Silent Hill (1).

Un juego impresionable, macabro, decrépito, que te hace sentir asco de lo que estás viendo, escatológico.

Un juego que representa el infierno en sí mismo, concretamente el de una chica llamada Alessa Gillespie.


Todo comenzó un verano cualquiera de un año cualquiera. Harry (Harold) Mason, un escritor de 32 años cuya esposa falleció hace cuatro años después de una crítica enfermedad, conducía por una carretera convencional de noche con la silenciosa compañía de su hija en dirección a un pueblo llamado Silent Hill, un pueblecito amigable y turístico a las orillas del lago Toluca. Aquel lugar no estaba en su mejor momento pero su querida Cheryl le había insistido tanto que Harry no tuvo otra opción que ceder a sus ruegos. Al fin y al cabo, es un pueblo cualquiera a las orillas de un lago cualquiera.

Conduciendo su todoterreno por aquella interminable carretera, una figura apareció de la nada cruzando la calzada. Inmediatamente, con la intención de evitar un accidente, Harry torció el volante con todas sus fuerzas. Sin embargo, no fue suficiente, y aun logrando esquivar el intruso, se chocó quedando inconsciente.

Minutos, horas e incluso días más tarde (en Silent Hill el tiempo es líquido y se escapa por las alcantarillas) Harry se despierta aturdido en el asiento del conductor. Nervioso, escrutando su estropeado coche desde todos los ángulos posibles, descubre una certeza que le perseguiría hasta el final de ese Infierno: su hija Cheryl no estaba.

Angustiado y profundamente preocupado, Harry sale del vehículo dispuesto a buscar a su hija. Pero como pudo ver, no iba a ser nada fácil. Una densa niebla cubría cada poro y resquicio de aquel maldito pueblo, imposibilitando la visión más allá de unos pocos metros y escondiendo lo que fuera que estuviera por allí rondando. Pero no se iba a dar por vencido. A pesar de la opresora niebla y el silencio asfixiante, Harry Mason encontraría a su hija, costara lo que costara.

Decidido, se aventuró en la penumbras.

Después de caminar lo que parecía una eternidad, Harry oteó en el horizonte una silueta, una sombra distorsionada que sus cansados ojos reconocieron al instante: Cheryl. Sin pensárselo dos veces, Harry recorrió parte del pueblo persiguiendo a su hija. ¿Por qué huía de él? Se preguntaba mientras seguía a su hija a través de amplias avenidas y un estrecho callejón.

Estaba oscuro y sólo podía utilizar el mechero como única lumbre. No importaba. Un callejón mal iluminado, eso le pasa a cualquiera. Harry avanzó por el corredor sin detenerse para tomar aliento. En su camino, se topó con una silla de ruedas ensangrentada ¿Qué haría ahí? En ese momento no importaba demasiado. Prosiguió su rumbo y de repente una extraña sensación se apoderó de él, una indescriptible, apremiante, la sensación de que algo malo, muy malo le sucedería inminentemente. Pero tampoco importaba, pues Cheryl era su único objetivo. Su razón de vivir. Con el corazón en un puño, llegó a una zona delimitada por vallas metálicas cuyos límites se perdían en la más negra oscuridad. Y algo colgado.

Harry se acercó cautelosamente al bulto inmóvil de las rejas. Se aproximó, más, más cerca y lo vio. Un ser crucificado como un Mesías caído colgaba agarrotado y descuartizado en la valla. Harry se asustó, sería un mentiroso si lo hubiera negado, y acto seguido se giró sobre sí mismo. Quería escapar, escapar de aquel pútrido lugar. Con el mechero en la mano regresó sobre sus pasos a toda velocidad, pero algo había cambiado, algo que le conduciría a su perdición. Unos seres deformes, como niños mutilados, corrían a su encuentro. Harry huyó, huyó todo lo que sus piernas podían, huyó de las abominaciones contra natura, huyó del horror, y se chocó: una valla cerraba su paso. Harry desesperado la golpeaba incesantemente, no podía soportar a esas criaturas. Escapar, salir, abandonar la decrepitud de ese lugar, encontrar a su hija y entre abrazos amorosos dejar ese pueblo para siempre.

Esa valla era inamovible. Los seres estaban cada vez más cerca. Todo impedía su escapatoria. Un mal día que sólo podía ir a peor. ¿Sería un cobarde si se rendía ante aquellos monstruos? ¿O quizás sólo era una pesadilla? Harry no tuvo tiempo de perderses en las tinieblas de su mente, un monstruo lo golpeó, dos, tres, cuatro, cinco, se multiplicaban acuchillándolo, golpeándolo; y Harry en medio de esa tortura sólo podía distinguir el inocente rostro de su hija durmiendo plácidamente en el asiento del copiloto sosteniendo aquel libro de dibujos con el extraño título de Coowigr Dinok.

Los engranajes de su infierno dantesco se habían activado, a la vez que una voz interior le susurraba que no podría contar con ningún Virgilio.

Harry se rindió a la oscuridad.

Y se despertó.

Estaba tumbado en el sofá de un café. La cabeza le dolía horrores y no tenía ni idea de lo que le había ocurrido en aquel ¿sueño? Había sido demasiado real incluso para alguien que ganaba dinero con ensoñaciones. Un leve movimiento. Una mujer. Una policía rubia uniformada. Harry se alegró. Al menos, no iba a estar solo. La mujer se presentó como Cybil Benneth, una policía procedente de Brahms que había llegado antes que Harry. Un fogonazo, Harry recordó que antes de llegar al pueblo había visto de pasada a una motorista, una policía, por lo que se alegró doblemente. Cybil se sentó en la barra y le preguntó quién era. Harry le contó todo lo buenamente que pudo lo sucedido. Cybil escuchaba atentamente sus palabras, reflexionando sobre la marcha, aunque Harry tampoco es que estuviera muy familiarizado con el proceder de la policía.

Entonces, la angustia que engulló sus entrañas en su destrozado coche le asaltó como un ladrón en la noche. Cheryl. Rápidamente Harry le preguntó sobre su hija. Cybil no tenía ni idea, no la había visto; sus esperanzas se diluyeron y más con un detalle, un detalle que le sacudió interiormente: eran los únicos en el pueblo. ¿Dos personas en un pueblo relativamente mediano? Imposible. Puede que estuviera en temporada baja, pero eso era una chorrada.

Incrédulo, le lanzó un ¿Dónde está todo el mundo? Cybil sólo supo menear la cabeza y acrecentar la sensación de hostilidad con un ojalá lo supiera y un algo terrible va a pasar por no hablar de que el exterior es peligroso, que fue respondido por un Harry levantado de súbito con la decisión inamovible de buscar a su hija. Cybil le detuvo, es una locura estar ahí fuera solo y desarmado por mucho que quiera a su hija, pensó sorprendida. Pero la decisión de Harry era imperturbable como las montañas.

Su determinación era admirable, pero tampoco podía dejarle de esa manera. Lo único que podía hacer era entregarle un arma y desearle suerte. Así hizo y Harry cogió el arma sin miramientos. Hasta las últimas consecuencias ¿Qué era lo que empujaba a aquel hombre a adentrarse solo en un entorno desconocido y francamente impredecible? No le dio muchas vueltas. Cybil le aconsejó que no utilizara el arma si no era necesario, y si apuntaba a alguien, que se asegurara de que no era ella. Harry se alteró. ¿Cómo iba a dispararla? Es más, ¿para qué iba a usar ese arma? Ese pueblo era peligroso, eso estaba claro. ¿Una policía entregando un arma a un civil? Inadmisible. Sin embargo…

Harry guardó el arma. Se sentía más seguro, e impaciente, un sentimiento de ígnea impaciencia empezaba a roerle la mente y poca cosa lo saciaría excepto hallar a su querida hija. Cybil se despidió asegurando que buscaría ayuda lo más pronto posible. Harry la creyó y se despidió a su vez. Ella se fue y él se quedó plantado en la soledad de la cafetería.

El presentimiento terminaba en irremediable suicidio, pero no le importaba, no le importaba con tal de ver el rostro inocente y cándido de su amada hija, aunque fuera por última vez.

De este modo comenzó su periplo. Abocado a la demencia y con el sólo apoyo de un puñado de armas y su férrea determinación, Harry Mason, escritor de profesión, se aventuró en el corazón de la bestia dispuesto a sacrificar su alma con la misión de abrazar nuevamente a su pequeña Cheryl, ver juntos un nuevo amanecer desde la calidez hogareña.

Aún a sabiendas de que lo que encontraría al final del camino no sería a su hija, ni siquiera algo a lo que considerar humano.

Al principio todo era niebla, opaca y omnipresente, con ligeros copos de nieve precipitándose como una lluvia primaveral. Y silencio, un silencio desgarrado por el aullido de esas bestias, monstruos extraídos de las perversas imaginaciones de una niña incinerada por las trastocadas profecías de una vieja bruja; y las serenas melodías de un Akira Yamaoka esplendoroso y terrible, como los dioses de los hombres.

En las penumbras, Harry recorrió calles y calles, encontró objetos y tuvo que hacer frente a un pequeño puzzle de llaves que guardaba relación con el Mago de Oz, todo ello a la vez que rehuía perros descarnados y molestos pterodáctilos. A duras penas y con abundante necesidad era capaz de encontrar objetos como bebidas tónicas y cartuchos para su malograda pistola, en cantidades mínimas, pero suficientes como para satisfacer su integridad personal; por no hablar de los cuadernos esparcidos en diversos puntos en lo que con letra apresurada anotaba sus divagaciones alejando las sombras punzantes de su consciencia.

Guiado por unos papeles esparcidos en el callejón de sus pesadillas, averiguó que su destino era la escuela Midwich. ¿La escuela? ¿Qué haría Cheryl en una escuela? Quedándose quieto en un lugar no conseguiría nada. Tenía que ir a la escuela por la casa del perro que hacía poco había desbloqueado. Redirigió sus pasos de nuevo enfrentándose a las repulsivas criaturas, empuñando una tubería oxidada y una errática pistola.

Cuando hubo llegado finalmente al exterior, la atmósfera cambió: una noche moteada y profunda se había apoderado del pueblo. Pertrechado con la linterna y radio que había hallado de casualidad en la cafetería, atravesó el patio y entró en los callejones. Allí, corrió como alma que lleva el diablo esquivando más y más perros y malditos pterodáctilos que le salían al paso con el menor haz de su linterna, por lo que la tuvo que apagar durante todo el trayecto hasta que finalmente se personó ante la misteriosa escuela.

El edificio estaba vacío e impoluto, desconcertante. Podría ser así todo el camino, ¿estará aquí Cheryl? se preguntó vagando por una recepción vacía. De lo que no era consciente es que sus cojas suposiciones desembocarían en un maremágnum de óxido, cadáveres y dolor, mucho dolor; pero en ese momento, la escuela estaba limpia y salubre.

Tanteando por los corredores de aquella escuela sólo podía ser partícipe de lo que le sucedería después, mucho después. Ignorante de que a cada paso que daba restaba un escalón hacia el núcleo del maltratado subconsciente de Alessa Gillespie.

Descendiendo esas escaleras cuyo inicio se situaba en una cambiante escuela, Harry observaba atónito cómo se enfrentaba a más criaturas deformes con el aspecto de niños. ¿Los compañeros de Alessa? En varias ocasiones tuvo que resolver diversos enigmas, siendo uno de ellos recordado como uno de los más difíciles de los videojuegos. La escuela era uno de los peores escenarios, se decía Harry, con sus corredores atestados de bestias, la complejidad de sus desafíos y la dificultad de esquivarlos en un espacio tan reducido, por no hablar de sus constantes idas y venidas entre sala y sala, clase y clase, viendo dibujos de niños con apariencia de perros que eran lobos, arqueros y un monstruo feo y grande. La peor experiencia de todas y con diferencia, sólo superado por las alcantarillas. Las malditas alcantarillas oscuras e imposibles con esas cosas insectoides que te atrapaban con sus fauces, que salían de cualquier parte, machacándote y persiguiéndote como violadores. Lo recordaba con desprecio, sobre todo la segunda vez que tuvo que bajar allí para dirigirse al parque de atarcciones.

Pero eso no era nada comparado con el cambio hacia el Otro Mundo. Había completado un puzzle sobre horas y relojes en una torre del reloj para después meterse en su interior y bajar unas escaleras. En qué hora.

El óxido y el metal había transformado la escuela en un esqueleto de hormigón sanguinolento, más vacío si cabe; con un aspecto grotesco y repugnante. Ese ambiente sólo podía ser concebido por una mente enferma o torturada. La oscuridad se había hecho más acusada y los monstruos se habían multiplicado, y encima con esas malditas canciones que a Harry le ponían de los nervios.

En esa dimensión paralela, Harry luchó desenfrenadamente contra todo lo que le salía al paso incluido un monstruo grande y desproporcionado que abría su boca en vertical y emitía un chillido espantoso. No le costó demasiado trabajo sinceramente, correr y disparar, la primera vez causa impresión pero cuando te has pateado el pueblo un par de veces le pierdes el miedo y te lanzas a su boca con escopeta en ristre.

El primer golpe de efecto en esa fase fue la llamada de teléfono que su hija Cheryl efectuó desde el más allá, o desde otra dimensión o desde otro planeta. En Silent Hill las leyes terrenales no tienen el menor sentido. Le dejó traspuesto, y a mí también. La trama estaba sacando su artillería.

Después de la fascinante aunque odiosa escuela Midwich, desprecio esa fase con toda mi alma junto con las alcantarillas (se me pone el corazón en un puño cada vez que tengo que cruzarla); Harry tuvo que vérselas con un carrusel de escenarios y fases cada cual más variopinta, y personas.

El Hospital, la tienda de antigüedades, el faro, las calles de Silent Hill, la zona turística, la Iglesia, las putas alcantarillas, el parque de atracciones, el memorable camino hacia el faro pasando por el barco… Escenarios que a pesar de seguir un mismo patrón, te marcaban, hondamente. Escenarios que mezclaban la imaginación con lo grotesco, la desesperación, el todopoderoso dolor. Adornados con aquellos cadáveres envueltos en sacos rodeados de misterio, las mallas metálicas sobre las que caminaba… Una delicia.

Esos escenarios acojonan de verdad, son los más directos y gores de toda la saga, joder, esas mierdas transmitían el subconsciente herido de Alessa, su paraíso interior impregnado de sus recuerdos y sus vivencias. Provocaba terror a la par que desentrañabas la historia de la chica en los pequeños detalles, esos minúsculos detalles.

Y la música, la adorable música del sensei Yamaoka. Golpes, chirridos, chillidos, silencios, golpes, ruido; la música de Silent Hill, la ambiental, se resume en el ruido distorsionado de una radio que te destroza los tímpanos si la escuchas con auriculares y te hace maldecir en voz alta cuando estás atrapado en una calle o pasillo con la puta música machacona de fondo sacándote de quicio y aterrándote como si lo estuvieras viviendo.

Buenos recuerdos, se animó Harry. Buenos años y buenos recuerdos.

Pero eso sólo era una parte del lienzo silenthinesco, una pequeña parte.

El primero de ellos, enumeró Harry, era como había dicho anteriormente la atmósfera, los escenarios y su música ambiental.

El segundo era la música.

Akira Yamaoka se lució brindando una banda sonora original memorable, emocionante y sentimental que te atrapaba entre sus notas poniéndote en la piel de los personajes, sus conversaciones, el contexto, la situación. Todo encaja y nada desentona, a su justa medida y en el tiempo preciso, empleando el silencio con gran destreza como un instrumento más. Silent Hill tiene nombre de persona y es Akira Yamaoka. Sin él, el pueblo no hubiera sido lo mismo, es más, es como si Akira Yamaoka fuera Mozart y Silent Hill la orquesta sinfónica sobre la que brillar y ambos estuvieran hechos a la medida del otro, unión que se demostró de forma insuperable en Silent Hill 2.

Melancolía, tristeza, desesperación… cada canción tiene su “aura” especial, el aura que representa a cada personaje. Not Tomorrow no es nada sin Lisa Garland a la vez que She es un conjunto vacío sin Alessa Gillespie/Cheryl, del mismo modo que Claw Finger son notas descarriadas si no se reproducen en la conversación de Dahlia y Harry en la iglesia.

Diría más si éste hubiera sido un caso aislado, pero no, Akira Yamaoka se reluce en todas y cada una de las bandas sonoras que llevan el nombre de Silent Hill, y ésa es la mayor baza que ha tenido esta saga desde sus orígenes.

Después de deshacerse en alabanzas y quedarse sin adjetivos, Harry cayó en la cuenta de que el tercero eran las escenas en CGI.

Takayoshi Sato fue el artífice de dotar de naturalidad y personalidad a todos los personajes, y vaya que si lo consiguió. De sobra.

Sólo hay que ver las expresiones de Lisa Garland para ver el nivel de maestría que Sato consiguió en un puñado de cinemáticas con un CGI muy rudimentario.

Un trabajo impecable que alcanzaría su cenit con Silent Hill 2. Todavía no he visto juego en el que los personajes transmitan tantísimo y se expresen con tanta naturalidad.

Harry nostálgico pasó página al cuarto punto, los puzzles.

Silent Hill está plagado de puzzles, unos más complicados que otros, y eso a Harry le revolvía el estómago.

Tener que descifrar las notas de un piano con pájaros, usar determinado objeto para sacar otro que a su vez encaja en otro lugar que se sitúa en la otra punta, resolver acertijos para abrir una maldita puerta y los juegos de llave que lo desquiciaban vivo. Lo que le fastidió más fue estar en el hospital, el último escenario, cogiendo llaves de nombres rarísimos para que encima al abrirlas te lleven a otro corredor distinto. Se le ponía mal cuerpo con solo recordarlo, ¿y la nevera en la cocina? Sólo de pensarlo se le ponían los pelos de punta.

Pero gracias a Samael, muchos de ellos eran de lógica pura y dura y no le costó demasiado devanarse los sesos, o usando unos papeles procedentes de dimensiones paralelas que te indicaban exactamente qué hacer.

¿Para qué servían tantos enigmas estúpidos?

Sólo para retrasarlo y hacerle perder el tiempo, y por lo visto también aumentar su desesperación en la búsqueda de su añorada hijita. Pero funcionaban, funcionaban por la razón de que tu angustia se disparaba y no te daba ningún respiro. De hecho, Harry podría decir que le acojonaban más los puzzles que las criaturas. No sólo tenia que matar a todo lo que le saliera el camino sino también tenía que usar el cerebro para avanzar en su infame aventura.

Harry suspiró. Ojalá todo hubiera sido más fácil, pero tampoco se podía quejar demasiado. Esos habían sido los buenos tiempos a pesar de todo.

Pero si los puzzles, el pueblo y la dificultad no fueran suficientes, estaba el condenado control.

Harry soltó una buena risotada. ¿Qué demonios esperan? Suficiente hacía el hombre con apuntar y correr todo el rato como para que encima le recriminasen por ello. Maldita sea, él era un escritor de 32 años corriente y moliente, una persona normal que lo máximo que podía hacer era sentarse en una silla y escribir a máquina, no un súpersoldado con capacidades físicas inimaginables y un dominio de las armas de los tres ejércitos insuperable. Él era un tipo mediocre que fallaba al apuntar y que no sabía esquivar criaturas por la sencilla razón de que ni siquiera era un deportista, si fuera por él en ningún momento hubiera cogido ni una sola arma; pero las circunstancias le obligaron a ello, aunque no es que estuviese muy contento. Incluso andando y apuntando con el arma es un torpe.

Harry saltó al sexto punto, los gráficos de su entorno.

Nunca le molestaron demasiados, ellos en el propio juego eran personas muy rígidas y cuando pasaban al CGI todos tenían un aspecto muy “plastificado” pero a él ciertamente le daba igual. Mientras que se distinguiera a él mismo, a su hija, a los enemigos y los extraños que cruzaban su camino ni le irritaba ni le daba náuseas. Ya  bastante soportaban con el pueblo y su niebla como para encima exigirle, por no hablar del Otro Mundo, esa dimensión tan sumamente espeluznante.

Le daba tanto igual ese aspecto que estuvo a punto de olvidarse de él.

En el séptimo apartado Harry sonrió alegremente.

Silent Hill era un pueblo bien conocido por guardar secretos de todo tipo, no sólo de trasfondo e historia, sino también de, Harry lo llamaba, miscelánea. ¿De qué estaba hecha? De nada más y nada menos que constante referencias a películas y autores de libros. Era una delicia ir caminando por el pueblo y de repente encontrarte con el “Help me!” de El Exorcista, o ir andando por una calle llamada King (aunque nunca le gustó demasiado ese autor), o ver marcas modificadas para evitar los derechos de autor, cuadros, discretas referencias a lugares, variedades esotéricas.

Había absolutamente de todo, convirtiéndose en su pasatiempo preferido; “Adivina la película” y hasta que no lo conseguía no paraba.

Ciertamente, era un tanto “indecente” pararte en seco durante horas al encontrar uno de eso extraños mensajes mientras tu hija era degollada, quemada, asesinada; sin embargo, el bueno de Harry no podía evitarlo.

La lista completa de referencias o “huevos de pascua” se puede encontrar en este enlace, para los curiosos:

Pinchar en la imagen

Harry se ensombreció. Detestaba lo siguiente. Lo detestaba amargamente. Profundamente.

El octavo punto.

La interpretación de la historia, personajes, enemigos y finales. Lo más trabajoso e intelectual de todo el conjunto.

Harry murmuró una frase para sí mismo. Lo odiaba tanto.


(Nota de la autora: lo que viene a continuación es una interpretación, puede estar basado en otros datos o no, pero en resumidas cuentas es lo que pienso yo acerca de x o y, por tanto no se debería tomar como palabra de hecho ni la Santa Biblia, simplemente como eso, una opinión. Este apartado se centra exclusivamente en la historia y hechos narrados en este primer juego, cuando sea necesario se introducirán referencias a otros juegos. Para evitar confusiones la historia seguirá el orden del videojuego. A la vez que narro la trama introduciré anexos sobre accionamientos, lugares, personajes, teorías de una sola vez para evitar alargar innecesariamente la entrada.)
Lo que cuento a continuación es la VERSIÓN RESUMIDA de la historia con aspectos obviados o tratados de manera superficial para no alargar más de la cuenta.

 

La trama principal se desarrolla en torno Alessa Gillespie y su parte seccionada de “alma” que es Cheryl, aunque no se puede considerar alma a algo que es material y en definitiva un ser humano.

Como contrapunto, la historia no comienza cuando Harry se dirige a Silent Hill, el comienzo tiene lugar 7 años antes.

Hace 7 años…

Dahlia Gillespie, suma sacerdotisa de la (Orden) cuya visión religiosa es de las más psicóticas y oscuras, utiliza a su propia hija Alessa Gillespie como madre del futuro Dios que traería el Paraíso Eterno en un ritual realizado en la casa Gillespie a las afueras de Silent Hill (en la intro se ve claramente que la casa está situada en mitad del campo, aunque después se menciona que el incendio posterior carbonizó varias casas más, lo que significa que fue un incendio de grandes dimensiones) Sin embargo, durante el ritual, las resistencias de Alessa provocan que fracase y aquí me gustaría hacer un desglose debido a que he encontrado dos versiones distintas de cómo pudo haber sido:

La primera se encuentra en esta página (cortesía de Bortz y la más ajustada): enlace

En ella se explica que el incendio fue provocado por la explosión de la caldera a causa del enorme estrés al que fue sometido la niña tanto psíquico como físico.

La segunda versión pertenece a Origins y expone que Dahlia efectuó un ritual de inmolación en su hija que terminaría por incendiar la casa entera dejando a Alessa en un estado deplorable.

La oficial sería la contada por Origins, pero como he escrito antes, sólo me baso en lo mostrado por este juego en concreto; de este modo, la primera versión sería la más acertada.

Después del incendio, Alessa se divide en dos “entidades”: la propia Alessa, gravemente herida y en un coma de pesadillas interminables que formaría a lo largo de sus siete años de confinamiento, y Cheryl, la parte esencial de su alma sin la cual el poder de Alessa es nimio y es imposible realizar el ritual adecuadamente, retrasando todos los planes de la (Orden) indefinidamente.

Alessa es recluida en el sótano del hospital Alchemilla bajo los cuidados de Lisa Garland, una enfermera en prácticas, Michael Kaufmann y otros doctores adeptos al culto, (En el vídeo de la habitación de Alessa además de Dahlia y Kaufmann aparecen otros dos personajes, uno de ellos doctor.) siendo tratada con el único objetivo de mantenerla viva el tiempo suficiente para que su segunda parte Cheryl regrese a ella mediante un conjuro realizado por la (Orden).

Durante esos siete amargos años, Alessa existe encerrada en el sótano con la única compañía de Lisa, por la que siente un cierto afecto, los doctores sabedores de tal situación y seguramente Kaufmann, el encargado de su manutención; desarrollando un manifiesto odio a su madre a la que tanto quería por usarla simplemente como una herramienta cuando ella sólo quería llevar una vida normal y corriente, oponiéndose rotundamente al ritual y la venida del Dios y creando paralelamente un mundo interior plagado de sus propias pesadillas y extraído directamente de su subconsciente conocido como el Otro Mundo, un lugar donde Alessa se encuentra segura de los poderes de su madre y puede frustrar completamente los planes de la (Orden) Un infierno personal donde se podría vivir eternamente.

Mientras Alessa sufría lo indecible en aquella abandonada habitación de Alchemilla, Cheryl era rescatada en los márgenes de una autopista por una pareja. Una pareja que la cuidaría como si fuera su hija biológica durante 7 largos años.

7 años más tarde…

Harry acompaña a su hija Cheryl a Silent Hill, probablemente presa de una enorme consternación y “vacío” a causa del conjuro de Dahlia que la llevaría a unirse con su otra mitad, Alessa; y una vez unidas y vencidas todas las oposiciones, el Dios tendría vía libre para surgir del interior de Alessa (después de ser introducido durante el primer ritual) extendiendo el Paraíso Eterno por Silent Hill (por muy Dios que sea no me creo que sea capaz de extender un paraíso por el mundo entero. En Silent Hill las energías místicas son tan potentes y antiguas que es prácticamente el único lugar del mundo que se podría considerar “Paraíso”

En la travesía, Alessa se manifiesta dos veces accidentando a ambos conductores: Cybil Benneth y Harry Mason. Cybil es la primera en caer, su moto aparece abandonado en un arcén de la carretera sin el “cuerpo”; Harry por el contrario de un volantazo acabando en una cuneta inconsciente y sin saber dónde está su hija.

Por otra parte, Cheryl, atraída por Alessa, es conducida por diversos lugares de Silent Hill con la intención de completar el Sello de Metatrón como si de una fortaleza se tratase. (FUENTE) Abandonando su individualidad y convirtiéndose en lo monstruos colgantes.

Cadáveres Colgantes

Monstruos colgantes o cadáveres colgantes son los cuerpos que podemos hallar ininterrumpidamente durante nuestro viaje, todos ellos, suspendidos con alambres y envueltos en una suerte de capa o saco con los dos brazos cruzados sobre el pecho sobresalientes.

Lo que me ha llevado a terciar que estos supuestos cadáveres son Cheryl es lo siguiente:

  • Dahalia al final del juego menciona que la cosa sentada en la silla de ruedas es su hija, y que Harry se la ha ido encontrando durante todo el pueblo.
  • Aquí (FUENTE) se explica que Cheryl es usada como peón durante todo el transcurso de la aventura, pero ciñéndonos a las imágenes, se puede comprobar que Alessa era la única que vagaba de un lugar a otro activando los sellos.
  • De Cheryl lo único que tenemos es el prólogo y las semejanzas con los susodichos cadáveres colgantes, lo que limita el terreno de la especulación, aunque ello no significa que aquellos seres sean Cheryl, todo esto no es más que una hipótesis personal.
  • En todo Silent Hill no se ve otra “decoración” igual o parecida y los monstruos son proyecciones de los miedos de Alessa según qué lugar.
Por tanto, yo supongo que esos fiambres son Cheryl, basándome en las divagaciones anteriores. ¿Función? En el juego es mero atrezzo, para Alessa puede significar algo más.
Cheryl
Me gustaría hacer el inciso justo en este punto exponiendo todo lo que opino sobre Cheryl.
En primer lugar, Cheryl. ¿Qué es Cheryl?
Cheryl es un ser humano, pero también es una entidad que forma parte de ese todo llamado Alessa. Es el complemento de pode necesario para alzar el Paraíso con la venido de Dios. Es la frustración de los planes de Dahlia y de toda la (Orden), el punto suspensivo a un ritual, además de una persona individualizada con sus propias inquietudes (Heather Mason)
Lo anterior es muy bonito (y terriblemente fantasioso), pero muy a nuestro pesar el juego demuestra que Cheryl es poco más que un “alma” que va en busca de su otra mitad y por el camino es manipulada para lograr fines ajenos a ella.
Y, ¿realmente es así? ¿Eso es lo único que es Cheryl? ¿Persona fuera y marioneta dentro? Me temo que no del todo.
Hay dos situaciones en las que Cheryl pide auxilio desesperadamente a su propio padre:
  • En la escuela a través de una llamada telefónica.
  • En el centro comercial mediante las pantallas de televisión.
Una niña llamando a su padre. Una niña que pide ayuda.
Cheryl desde ultratumba o desde donde sea pide a gritos que su querido papá la rescate. A pesar de ser un simple peón de Alessa, a pesar de ser ni siquiera humana, a pesar de ser un cuerpo maltrecho sentado en una silla de ruedas, a pesar de haber perdido todo rastro de humanidad; Cheryl Mason pide ayuda a su papá.
Lo que significa que Cheryl conservó ciertos resquicios de personalidad antes de rendirse definitivamente a las tinieblas, animando a su padre en la adversidad.
Que sea cierto o no dependerá de lo que diga Samael.

En ese momento, la pesadilla de Alessa que durante 7 años había permanecido latente en lo más hondo de sus subconsciente se desata completamente originando enormes cantidades de nieve, monstruos y la consiguiente expansión de las Tinieblas que devorarán al pueblo entero sumiéndolo en el más absoluto caos, hecho que a Dahlia no le gusta absolutamente nada y que intentará resolver cueste lo que cueste y a costa de quien sea. (FUENTE)

Como consecuencia, una serie de personajes quedan atrapados en ese particular Limbo de niebla infinita.

Dos de ellos como peones prescindibles de un ajedrez que no contaba con su actuación pero que se vio obligado a incluir.

Harry Mason se despierta en una cafetería donde conoce a Cybil Benneth, una policía de Brahms. Cybil le cuenta que todo está cortado y que el pueblo está completamente vacío, aislado, sin gente. Es una enorme novedad y sorpresa, jamás había pasado algo así en el pueblo.

Cybil le entrega un arma a Harry en el mismo lugar y ambos toman direcciones completamente distintas.

Cybil

Cybil es el típico personaje circunstancial, ella no tiene ningún motivo para verse envuelta en el infierno y tampoco es una persona que haya hecho nada malo con su vida; tan sólo se dirigía a Silent Hill alertada por una llamada relacionada con el narcotráfico (como se ve en la intro). Investigar, eso es lo que haría un policía,eso es lo que le gustaría haber hecho.

Cybil es un personaje cuyo peso real en la trama es igual a 0 o escaso. Al principio te ayuda, ¿pero después? El resto del juego o no la vemos el pelo hasta llegar al León Verde sin poder haber encontrado ayuda, al rato nos la encontramos en el barco donde toma la iniciativa de ir al parque de atracciones, donde nos enfrentaremos con ella, y en determinados finales.

¿Y más allá de eso? Nada. Cybil adopta la actitud de policía escéptica que duda del buen juicio de Harry y se ve sobrepasada por la situación. Normal, ella no tendría por que estar allí.

Supongo que por eso Cybil es tan nula en la historia. Es una persona normal que realizada un trabajo normal en un pueblo normal en circunstancias normales. Es más, ni siquiera ve monstruo alguno y probablemente ni siquiera vea el Otro Mundo que poco a poco transforma la realidad nublada. ¿Qué le puedes pedir a alguien así? Ya bastante tiene la pobre mujer con prestar un arma a Harry y estar dispuesta a ayudarle.

Cybil sabe la historia del narcotráfico, relaciona las tinieblas con el narcotráfico, cuestiona enteramente las elucubraciones de Harry y termina por tener como única misión la búsqueda de Cheryl, una búsqueda que acabaría siendo su perdición.

Cybil en su paso por las alcantarillas es golpeada y poseída con una espacie de gusano (el mismo que poseen los doctores y enfermeras en el hospital) que la obliga a asesinar a Harry, seguramente inducida por Alessa, para evitar la rotura de todos los Sellos de Metatrón que mantenían a salvo el otro Mundo hasta entonces.

Dependiendo de lo que hagamos suceden dos alternativas:

  • Si matas a Cybil ella desaparecerá de la faz de la tierra y pasará a formar parte del purgatorio silenthinesco
  • Si la salvamos roziándolo con Claudia Alba, Cybil se salvará desposeída de la influencia de Alessa, en ese momento, Harry le contará la verdadera historia de su hija. Después de la conversación, Cybil retomará el camino por su cuenta y no la volveremos a ver el pelo hasta el final del todo, apuntando a Dahlia Gillespie.

Esa es toda la importancia de Cybil Benneth. Es una pena haberse visto envuelta en tales circunstancias, pero al fin y al cabo ella sólo se limitaba a hacer su trabajo.

Una intensa penumbra cae sobre todo el pueblo, y por si fuera poco, dos variantes de monstruos acechan por todo el lugar.

Mundo Neutro-Nublado

Es la parte de la pesadilla de Alessa en la que todos los personajes pueden existir y donde se encuentra su madre. Al formar también parte del mundo interior de Alessa, los monstruos acechan en cada esquina. Una intensa nevada cae sin interrupción y a veces la niebla desaparece en una inescrutable noche.

Pterodáctilos

Los pterodáctilos son unas criaturas muy curiosas. Tienen un aspecto dinosaúrico que no parece sacado de nada en concreto. Según fuentes se trata de un personaje del libro El Mundo Perdido de Arthur Conan Doyle.

Perros 

Los perros están desollados dejando su musculatura rosada al descubierto. Es bastante asqueroso de “contemplar” pero si empezamos a buscar uniones es como si a Alessa no le gustara en absoluto los perros. En la calle Levin hay una caseta ensangrentado por dentro, es la única casa en todo el pueblo que tiene una caseta y nos permite acceder a la otra parte de la avenida, en dirección a Midwich. A lo mejor Alessa tuvo una mala experiencia con el perro de esa casa y lo reflejó de esa manera en el mundo nublado, mostrando su aversión a los cánidos.

En la escuela, se sumerge de lleno en uno de  los escenarios críticos de la vida de Alessa. Está divido en dos fases intercaladas en el mismo lugar: escuela en mundo nublado y escuela del Otro Mundo. La primera es una visión neutra del sitio donde podremos observar de primera mano ciertos detalles.

El primero de ellos es K. Gordon.

Gordon era el profesor o profesora (para mí siempre será profesora) de Alessa Gillespie. Esta profesora llegó a preocuparse por la niña, bastante.

En mi clase hay una niña llamada
Alessa. Si tienes buena memoria,
tal vez la recuerdes.
Ella es a la que me refería cuando
dije que ellos la llamaban bruja.

Casi seguro que su madre abusa
de ella.
Nunca la he visto sin algún tipo
de arañazo o morado.
Su expresión es penosamente
sombría para alguien de 6 años.

Algo así puede que no sea
infrecuente.
Más que pensar en ideas inútiles,
es mejor limitarse a observar y
esperar.

¿Pero qué puedo hacer para ayudar?
Estoy pensando en llamar a un abogado,
pero tengo mis dudas.
Por eso he pensado en pedirte primero,
querido amigo, tu opinión.

K. Gordon

Como se puede leer, su preocupación era tal que incluso estuvo a punto de llamar a una abogado. Probablemente, ella/él fue el único que mostró algún tipo de cariño hacia Alessa, aunque desconociese lo que la esperaba a la niña más allá de las puertas del colegio. Esta simpatía queda patente cuando vemos a Alessa en la sala de máquinas del colegio sosteniendo (?) la llave de la casa de K. Gordon. Al parecer alguna vez Alessa entró allí, pero nada está demostrado, la cuestión es que ella también guarda un cierto “aprecio” hacia su profesor/a.

Casi seguro que su madre abusa
de ella.

Uno de los requisitos indispensable para la venida de Dios es que el corazón de la madre esté lleno de odio y sufrimiento hacia el mundo, hacia todo. (Claudia mató a Harry simplemente para que Heather la despreciara más.) ¿Y que mejor manera para ennegrecer un corazón que la marginación escolar y el abuso? Los compañeros del colegio la llamaban bruja hasta el extremo de tener el escritorio hecho un asco y su madre sólo la veía como un medio para lograr su objetivo. Con esta premisa, no se puede ser muy feliz.

La representación del abuso escolar se materializa en dos únicos monstruitos:

Niños Grises

Por motivos de censura, hay dos versiones, pero ambas son lo mismo.

Son un tipo de criaturas de baja estatura con uñas afiladas que atacan en grupo, están super deformados y son muy veloces, pudiéndote joder vivo a la mínima. Pueden ser perfectamente la proyección de la animadversión de Alessa hacia sus compañeros de clase, o del colegio en general.

Aparecen en buena parte de Silent Hill incluido el Parque de Atracciones.

Sombras de Niños Grises

Son unos bichines oscuros y translucidos que vagan por cualquier parte de la escuela. La radio salta como si fueran enemigos normales pero lo único que hacen es ir de un lado a otro tropezándose y no haciéndote ningún daño.

Puede tratarse de una especie de parodia de los niños grises, una ridiculización de sus compañeros.

También aparecen en el parque de atracciones. ¿Representan a la propia Alessa o simplemente es su burla particular hacia el resto de niños? Como van en manadas y están esparcidos me decanto por lo segundo.

Investigando por la zona, se pueden encontrar dos dibujos (no recuerdo en qué clase pero sólo están visibles en mundo nublado): uno de ellos representa a un monstruo marrón y alargado, como una reptil, con el nombre de Birry; otro dibujo (más bien imagen) muestra a un hombre sosteniendo un arco en pose triunfal. Ambos no dicen mucho el uno del otro y se podría considerar que no tienen absolutamente nada ver que ver entre ellos, una curiosidad pasajera; pero dicha suposición cae por su propio peso cuando Harry lee un cuento que ya había leído de niño.

El arquero y el lagarto

“Al oír esto, el cazador, armado con un arco y una flecha, dijo: ‘Mataré al lagarto’. Pero al enfrentarse a su oponente, dio un paso atrás y se puso tieso: ‘¿Quién le tiene miedo a un reptil?’. Al oírlo, el lagarto furioso dijo siseando: ‘Te tragaré entero de un solo mordisco’. Luego, la criatura atacó con sus quijadas desencajadas. Eso era lo que el cazador quería. Con calma estiró la cuerda de su arco y disparó su flecha a la garganta del lagarto. La flecha partió sin esfuerzo atravesando la carne blanda del estómago y el lagarto cayó muerto.”

Birry

Nota: El nombre de Birry lo cogí de una entrada de Lord_Areg en la que anunciaba el descubrimiento de ese dibujo y la relación con el cuento. 

Birry, sin duda alguna, es el lagarto malvado que el arquero mató de un disparo de flecha. El aspecto del monstruo es exactamente igual al del cuento (ver ilustración) por lo que se podría decir que es uno de los pocas criaturas de la mente de Alessa que están relacionadas con algo visible y de la que se dan pistas antes del enfrentamiento (algo parecido ocurre en Silent Hill 3)

Por consiguiente, se puede decir que Birry es un lagarto extraído directamente de un cuento infantil leído por Alessa.

Huelga decir que es el más fácil.

Harry el Arquero

Harry inconscientemente asume el papel de arquero salvador que ha de enfrentarse al temido Birry. Para ello, contará con una escopeta en vez de un arco, y el método consiste en dispararle hasta que abra su enorme mandíbula vertical, momento en el que hay que apuntar directamente a su garganta.

Después de resolver el acertijo de la torre del reloj, Harry accederá al Otro Mundo, el auténtico mundo de pesadilla creado por Alessa para rehuir el poder de su madre y evitar a toda costa el nacimiento del Dios. Dicho mundo se caracteriza por el predominio de parafernalia médica, paredes y suelo enrejados y una abundancia excesiva de sangre y óxido, con criaturas a tutiplén; y los Sellos de Metatrón, símbolos formados por un triángulo enmarcado en un círculo que utiliza Alessa como cimientos de su fortaleza particular.

Esos sellos son clave en el Otro Mundo. Si Alessa logra esparcirlo por todo el pueblo transmutándolo por completo, el mundo de las tinieblas se apoderará de todo colapsándose, y probablemente, destruyéndolo todo a su paso, incluida Alessa. (FUENTE)

Sello de Metatrón

Es el sello usado por Alessa Gillespie con el objetivo de esparcir el caos en el Otro Mundo y destrozar las pretensiones de Dahlia. Aparece en cualquier parte del mundo oxidado, muy visible, y se piensa que sus poderes son conferidos por la percepción que Alessa tiene del propio sello, no porque sea mágico o tenga alguna propiedad especial.

Para más información sobre Metatrón: enlace

En el patio de la escuela está el primero.

Otro Mundo

El Otro Mundo es la pesadilla de Alessa expandida a través de su subconsciente, y poderes psíquicos, que poco a poco está absorbiendo la realidad y suplantándola.

Antes de que el Otro Mundo se esparza por una localización en concreto, hay un aviso de sirenas que alerta a los personajes.

El Otro Mundo, en contraposición a las explicaciones de Dahlia para engañar a Harry, es un “Paraíso” donde Alessa está completamente a salvo y puede dar rienda suelta a su mente. A ese mundo sólo puede acceder Harry, y Dahlia y Cybil al final del todo cuando el poder de Alessa está tan debilitado que su madre puede penetrar en él pero no usar sus poderes para retener a su hija.

No sería correcto llamarlo dimensión, ya que como explica Harry en el barco, es como si fuera una transfiguración de la realidad, es decir, una conversión del mundo nublado al óxido mediante la activación de los Sellos de Metatrón.

Como puede verse durante todo el juego, el mundo del óxido está plagado de camas de hospital con correas, sillas de ruedas y cadáveres colgados (que pueden ser Cheryl pero sólo es una teoría), también aparecen molinos de viento en el pueblo oxidado y la decoración propia de los lugares (televisores en un centro comercial, artilugios quirúrgicos en el hospital.) con una presentación sangrienta y desgastada, como todo en el Otro Mundo.

En ese Otro Mundo se manifiestan otros seres como los doctores y enfermeras infectadas y Lisa Garland, lo que significa que el Hospital Alchemilla es uno de los pocos lugares adjudicados a la pesadilla de Alessa desde el principio, con el añadido de que casi siempre que vamos al hospital está invadido por el óxido.

En el Otro Mundo el orden natural de los edificios y exteriores se altera completamente según el pensamiento de Alessa (clase de Alessa en el sótano del hospital, puertas de Phaleg, Bethor… acortamiento de caminos, destrucción de calles etc.)

Sirenas

Son un ruido bastante molesto semejante al de una ambulancia o alarma de aviación que se escucha cuando el Otro Mundo cubre el mundo nublado. Mi teoría es que puede tratarse de la alarma de los bomberos y las ambulancias que acudían al incendio de la casa Gillespie, aunque el sonido agudo y su forma es más propia de una alarma antiaérea.

Edad de Alessa

Alessa ronda por el pueblo con diferentes edades, la preeminente es la que tiene 14 años, pero puede ser vista con 7 e incluso con más edad (intro ydiosa)

La escuela bajo el dictamen del subconsciente de Alessa conserva únicamente el armazón y poca cosa de mobiliario, con pasillos cortados a la mitad y aulas vacías con algunas taquillas o sillas.

En ese ambiente, Harry deberá escapar del lugar evadiendo todo lo que le salga al paso y explorando lo máximo posible con tal de obtener los recursos necesarios para continuar la aventura sin excesivo esfuerzo.

En una de las salas, concretamente los baños de la primera planta, Harry dará gracias al cielo por encontrar una escopeta y un ser…

Leonard Rhine – El monstruo acecha

Supongamos que Leonard es el fiambre colgado por alambres el baño, ¿quién es ese tal Leonard? Por su aspecto, puede tratarse perfectamente de un adulto; un niño no podría ser porque ya están reflejados mediante los Niños Grises. ¿Un profesor? ¿Un empleado? En ningún momento se menciona que Alessa fuera maltratada por adultos o profesores, los niños eran los únicos que se burlaban de ella. ¿Puede tratarse de alguien de la Orden que trabajaba en la escuela y abusaba de ella? En tal caso, (El monstruo acecha) se trataría de un hombre que en algún momento pudo haber llegado a “más”, como una paliza, humillaciones, algo lo suficientemente vejatorio como para que Alessa odie a ese tal Leonard y casi lo empale en un baño.

El truco de los baños

Esto es una curiosidad.

Consiste en meterse en el baño de mujeres (izquierda) y salir. Fuera veremos que donde antes había un pasillo entero está cortado por una reja y los rastros de sangre que había al principio han desaparecido. Nos metemos en el baño de caballeros donde en principio estaba la escopeta. Cuando estemos dentro, veremos que el baño ha vuelto a su forma normal y en el suelo hay cargadores de pistola y escopeta. Para invertir el proceso y ver a Leonard Rhine y la escopeta sólo hay que meterse de nuevo en el baño de señoras y volver a salir.

Una vez que Harry logra atravesar la escuela, se las tendrá que ver con el bueno de Birry en un escenario un tanto singular.

Escenario final – Birry

Consta de una plataforma cuadrangular con una hoguera circular de metal en el centro. Encima de la hoguera hay un cadáver colgando que es incinerado en el momento que Harry desciende. La simbología de este escenarios se encuentra simplemente en el fiambre suspendido, un fiambre quemado como si estuviera en un ritual, aunque por su posición, es como si fuera quemado por bruja.

Me decanto por dos opciones:

  • Representa el incendio que quemó a Alessa en su casa como consecuencia del ritual.
  • Representa el castigo de las brujas en la Edad Media a causa de que sus compañeros de clase la llamaban bruja.

Muerto Birry, saltan las sirenas y Harry regresa al mundo nublado del colegio. Con la llave de K. Gordon en su poder, Harry sale de la escuela en dirección a la Iglesia.

En la Iglesia Balkan, Harry conoce a Dahlia Gillespie quien le advierte que ya sabía de su llegada por Giromancia (INFO) además de empezar a engañarlo usando a su hija como reclamo. Dahlia entre frases confusas le entrega el Flauros (INFO) a Harry y le dice que su próximo destino es el hospital Alchemilla. Harry patidifuso no le queda más remedio que aceptar ese extraño apoyo y encaminarse al Centro de Silent Hill.

Dahlia Gillespie

En este juego, Dahlia es la suma sacerdotisa de la (Orden) quien además está al tanto del tráfico de Claudia Alba (Zona Turística de Silent Hill) para conseguir nuevos adeptos que integrar en la secta y fondos. Es la madre de Alessa Gillespie y la hechicera que quiere traer al mundo el Paraíso Eterno a través del nacimiento del Dios guardado en el útero de su hija. Cuando Alessa contaba con 7 años, realizó el ritual en su propia casa, probablemente sola, (en la casa Gillespie al final del juego se ve una representación de Alessa y Dahlia en la que Alessa expresa que ella solo quería estar con su madre y ser normal, palabras que Dahlia malinterpreta considerando que el ritual lo puede hacer ella sola y no acompañada como probablemente iba a hacer)

Ella es quien engaña a Harry utilizando a su desaparecida hija para que porte el Flauros y traiciona a Kaufmann para después ser asesinada por el demonio que ella misma había creado.

Su aspecto no es precisamente el de una persona en sus cabales y siempre utiliza un discurso esotérico bastante confuso y difícil de creer para tergiversar el auténtico significado del Otro Mundo consiguiendo apoyos en Harry y Cybil.

Flauros

O caja de Paz es el artefacto imprescindible para contrarrestar la enorme energía de Alessa. Se activa solo en el Parque de Atracciones cuando el poder de Alessa está tan sumamente debilitado que Dahlia puede abrirse paso en el Otro Mundo. ¿Cómo se activó? A lo mejor reaccionó ante las energías de Alessa cuando creó la barrera y empujó a Harry con sus poderes, pero en este juego nunca se sabe, aunque me parece lo más plausible.

En el Centro de Silent Hill hacen acto de presencia un nuevo tipo de enemigo parecido a un mono.

Monos

Parecidos a simios de gran tamaño, te atacan abalanzándose sobre ti y mordiéndote. Al estar siempre en calles, a lo mejor puede tratarse de la visión de Alessa sobre las personas como monos salvajes que nunca la comprenderían; como en Silent Hill 4 The Room donde Walter Sullivan ve a los habitantes de los apartamentos como monos feos y estúpidos.

Comisaría y Oficial Gucci

En la comisaría se pueden leer unos papeles que explican las investigaciones de la policía respecto al narcotráfico. Gucci era el encargado pero fue asesinado por la Orden paralizando todo el proceso.

Harry entra en el Hospital. Allí inmediatamente conoce a Michael Kaufmann con un revólver y un monstruo a sus pies. Kaufmann habla brevemente con Harry negando cualquier posible relación que pudiera hacer sospechar a Harry. Kaufmann se marcha y Harry se queda solo en el hospital.

En una de las habitaciones (no es obligatorio) se puede recoger una muestra de Claudia Alba que después se usará contra Cybil en el parque de atracciones (dependiendo de si queremos salvarla o no)

En el Hospital los enemigos principales son los doctores y enfermeras (de diverso rango) poseídos con una larva que sobresale de su espalda. En esta fase es donde por fin se accede por primera vez a la habitación de Alessa y donde se encuentra el vídeo de confesión de Lisa Garland, y la propia Lisa Garland.

Michael Kaufmann

Michael es el doctor encargado de cuidar de Alessa Gillespie y el director de la institución. Es uno de los miembros de la Orden seguidores de Dahlia para traer el paraíso, motivo por el que cuidó de Alessa durante tanto tiempo y dirigió la producción de Claudia Alba que después se suministraría en la Zona Turística (Motel Harvey Inn propiedad de Norman)

Kaufmann suministró drogas a Lisa que la convirtieron en una adicta para mantenerla doblegada (Lisa quiere un traslado de urgencia. Lisa y Kaufmann discutiendo fuertemente en la intro.) en el sótano del lugar y cuidara de Alessa, hecho que causó un odio irrefrenable por parte de Lisa que se demostró en el final del juego arrastrando a Michael hacia el Otro Mundo para matarlo. A lo que se añade la hipótesis de que Kaufmann abusaba de Lisa sintiendo un gran deseo sexual. (FUENTE)

Kaufmann sintiéndose traicionado por Dahlia al llevar a cabo la terminación del ritual por su cuenta y acorde a sus deseos provechó la ocasión para lanzar Claudia Alba a Alessa truncando el nacimiento del Dios y asesinando a Dahlia de un disparo en el acto.

Probablemente Alessa envió a esos monstruitos para matar a Kaufmann.

Claudia Alba – Aglaopothis

Es una plantita oriunda de Silent Hill con efectos alucinógenos utilizada en rituales. En el juego se utiliza como protección contra los malos espíritus. Es necesaria para salvar a Cybil y para que Kaufmann interrumpa el ritual de nacimiento.

Probablemente las drogas que provocaban alucinaciones a Lisa estaban relacionadas con esta planta, como el PTV.

Aglaophotis

Liquido o cristales rojos que se
asemejan a la sangre. Según la
Kabbalah, el nombre proviene de
una hierba con el poder de dispersar
espíritus malignos. Se dice que crece
en los desiertos de Arabia.

Puede vaporizarse o aplicarse como
cataplasma para protegerse de los
demonios. Potente, pero al ser rara,
extremadamente difícil de obtener.

– Silent Hill 3

Doctores y enfermeras poseídos

Mi teoría es esta: representan a los doctores y enfermeras del hospital que sabían de la existencia de Alessa en el sótano, por tanto, debían pertenecer a la (Orden), hecho que se refleja en el parásito incrustado en la espalda. Miembros del personal corruptos por el gusano de la (Orden), pero en este caso, por el de Alessa en el Otro Mundo.

Cybil también es controlada en una ocasión con este parásito con el propósito de matar a Harry para evitar que siga destruyendo los Sellos. El parásito es expulsado de su huésped rociándolo con Claudia Alba como si se tratara de un mal espíritu.

Dependiendo del color las enfermeras son más fuertes o más rápidas. Los doctores son los más letales.

Lisa Garland

Lisa es seguramente el personaje más complicado de todo el juego, del que se pueden sacar múltiples versiones, pero para evitar hacer esta entrada más larga de lo que ya es, resumiré al máximo lo que opino de ella.

Lisa Garland es una enfermera de uniforme rojo a quien le toca cuidar de Alessa Gillespie. No la debió gustar anda tal decisión por lo que comienza a discutir con Kaufmann y pedir traslados. Ante esta oposición Kaufmann droga a Lisa para mantenerla a raya. Lisa comienza a experimentar alucinaciones muy fuertes y a preguntarse por qué Alessa continua viva después de todo lo que está sufriendo. (Vídeo) (Diario)

Cuando la pesadilla se desata, Lisa Garland es proyectada en el Otro Mundo como una enfermera poseída más, sólo que ella no lo sabe o no se da cuenta, probablemente por el cariño de Alessa hacia Lisa. Siempre que nos encontramos con Lisa ella actúa como si no supiera nada, como si tuviera amnesia, ayudando a Harry a partir de recuerdos anteriores pero sin conocer nada de lo que hay encerrado en el sótano.

De este modo Lisa aparecerá como una guía inconsciente que ayudará a Harry en ciertas ocasiones, proporcionando información vital para la trama, hasta que llegamos al Hospital por última vez.

Lisa baja al sótano y descubre su terrible realidad: ella era una de las enfermeras poseídas desde el principio con la diferencia de que ella no tenía ni idea. (Sólo hay que ver la expresión de Lisa cuando Harry despierta en una de las escenas.)

En una de las salas, Harry se reencuentra con Lisa por última vez, ella le cuenta su infame realidad y comienza a tener deseos de matar a Harry (como todas las enfermeras) Harry la empuja y Lisa sucumbe finalmente ensangrentándose y desapareciendo en el Otro Mundo como parte de la pesadilla de Alessa.

Lisa hace una última aparición al final del juego arrastrando a Kaufmann consigo como venganza.

Finiquitado nuestro encuentro con Lisa Garland, Harry se despierta en el mundo neutro con Dahlia Gillespie a su lado que le entrega la llave del León Verde, su tienda de antigüedades.

Harry corre hacia la tienda.

En la tienda Harry se encuentra con Cybil y descubre el altar u Otra Iglesia.

La Otra Iglesia no es más que un pedestal con una imagen del demonio escondido detrás de un armario, lo que significa que los sectarios del pueblo debían andar con mucho ojo a causa de las investigaciones de la policía y el narcotráfico, aparte de que no demuestra que tuvieran un dinero excesivo en ese momento.

La cuestión es que está puesto en un lugar como ese para evitar miradas ajenas.

Al salir del lugar el cáliz arde y el mundo neutro se transforma en el Otro Mundo, esta vez abarcando toda la Zona Central, incluidos Centro Comercial y Hospital Alchemilla.

En el Centro Comercial Harry se enfrenta contra una larva, fuera contra los monstruos convencionales hasta llegar al hospital donde se encuentra de nuevo con Lisa y descubre que puede llegar al lago por las alcantarillas cuyo acceso está al lado del Colegio Midwich.

Agradecido, Harry Mason se patea pueblo entero de punta a punta hasta llegar a la depuradora de agua.

Antes de empezar con las alcantarillas, me gustaría mencionar la polilla gigante con la que nos enfrentamos en el Otro Mundo antes de regresar al mundo neutro, y con ello, una teoría de última hora.

Los guardianes del Sello

Después de cargarnos a los jefes de fase (Birry y polilla gigante) el Otro Mundo cede ante el mundo neutro y todo vuelve a la normalidad, en parte.

Mi teoría se basa en que esos monstruos en realidad son una especie de Guardianes que vigilan la activación del Sello de Metatrón en el Otro Mundo. Alessa dibuja el sello por todo el pueblo, pero no sería descabellado pensar que además de ello pusiera algo que asegurase la expansión del Otro Mundo, algo como Birry y la polilla (basada en la afición de Alessa por los insectos. Habitación de Alessa Silent Hill1/3)

Harry asesina a estos guardianes ignorante de su verdadero cometido, provocando la disipación de la pesadilla y debilitando el poder de Alessa tal y como menciona Dahlia en la Zona Turística, momento en el que está tan débil que Dahlia puede aparecer a voluntad en el Otro Mundo a la vez que otros personajes pero no usar su poder (para esto es necesario Flauros)

Si no fuera por esta flaqueza, Dahlia no podría alcanzar el Otro Mundo y sólo podría permanecer en el neutro (sus apariciones son siempre en el mundo neblinoso excepto en el faro)

Las cloacas es para mí la peor fase de todos, la capacidad que tengo de perderme aquí sólo es superada por la Ciudadela del primer Mass Effect buscando cómo entrar en la Normandía.

En este escenario lo que predomina por encima de todo son unos bichos verdes parecidos a plantas que te atacan desde el techo o te cogen y muerden. Me he fijado que en el alcantarillado hay barcas y como pasa a formar parte del Otro Mundo es posible que los monstruos estén relacionados con alguna experiencia de Alessa en este mismo lugar. No sabría decir cuál, pero seguro que las barcas no están puestas por poner. A lo mejor son una especie de bicho que habitaba por allí y a Alessa le daban asco, vete a saber.

De vuelta al aire puro, Harry se topa con la Zona Turística. En esta zona hay varias opciones no obligatorias que influyen en el final que son:

  • Recoger la Claudia Alba de la moto de Kaufmann. Determina el tipo de Dios y final.
  • Sólo explorar por encima desentrañando la trama de drogas.
  • No hacer nada e ir al faro.

En un bar, Harry se topa con Kaufmann de nuevo con otro bicho asediándolo (curiosamente el mismo que la primera vez) En esta conversación es donde Kaufmann niega saber quién es Alessa Gillespie, por lo que a Harry no le queda más remedio que continuar.

Aquí tiene lugar otra escena en la que Kaufmann arrebata la Claudia Alba de las manos de Harry, pero es completamente opcional.

En su camino hacia el faro, Harry por fin se acostumbra al Otro Mundo y no cae inconsciente cuando las sirenas suenan y la oscuridad se impone.

En el barco, Dahlia aparece de repente y les cuenta por fin que tan sólo quedan dos únicos sellos que activar por Alessa cuyo poder está siendo progresivamente mermado.

Cybil y Harry se separan. Harry va camino al faro donde no llega a tiempo. Regresa al barco pero Cybil no está por lo que no le queda más remedio que dirigirse allí de nuevo.

En una escena se ve como Cybil es golpeada por algo.

Harry llega al parque de atracciones pasando por el alcantarillado oxidado. Allí se encuentra con Cybil poseída. Hay dos opciones: salvarla o matarla. Independientemente de lo que hagamos Cybil no tiene mayor importancia, sólo determina el tipo de final.

Después de nuestro enfrentamiento con Cybil, toca lidiar con Alessa en persona. Harry intenta acercarse a ella pero Alessa lo repele con sus poderes, en ese instante, el Flauros se activa contrarrestando su energía y dejándola tirada en el suelo completamente a merced de su madre que no tiene otra intención que continuar el ritual. Recuperado su poder, Dahlia se lleva a su hija mediante una especie de teletransportación a la zona del ritual situada en el Otro Mundo. Harry también es transportado por la luz de nuevo al hospital.

En el hospital, Harry desciende hasta la primera planta y única accesible de todo el juego.

El llamado

Harry siente el llamado de alguien que le pide ayuda antes de llegar del ascensor, podría tratarse del ultimo grito de Cheryl o la propia Alessa pidiendo ayuda al hombre que ha intentado destruirla para evitar el nacimiento del Dios.

A diferencia de otras veces, este Hospital refleja lo más profundo de la mente de Alessa, motivo por el cual hay proyecciones, salas no coincidentes y habitaciones de otros lugares como la escuela.

Pero a Harry, hablando mal, se la suda y sigue adelante con el objetivo de hallar de una santa vez a su hijita. Harry deberá resolver puzzles de llaves y patearse la primera planta varias veces consiguiendo objetos tales como la Estrella de Salomón, la Daga de Melchor, el Uroboros y otros dos más necesarios para abrir la puerta de la habitación de Alessa y acceder al último escenario del juego.

Sin embargo, antes de llegar allí se regresa a la zona de confinamiento de Alessa donde hay una habitación en la que se muestra claramente que a raíz del ritual, la chiquilla empezó a cogerle bastante tirria a su mamá; y otra donde aparecen reunidos los cuatro miembros principales charlando sobre la forma de atraer a Cheryl de nuevo a Silent Hill.

Conseguidos todos los amuletos y emblemas, Harry abre las puertas y entra en la casa Gillespie donde ve a Alessa resistiendo los agarrones de su madre. Sin más miramientos, cuando acaba la escena Harry baja las escaleras.

Versión Good +

En el último escenario, Dahlia está con Alessa y Cheryl en una silla de ruedas (más concretamente sus restos) y Cybil apuntando a Dahlia. En ese momento llega Harry para presenciar el surgimiento del dios. Alessa y Cheryl se fusionan de nuevo dando lugar a una diosa con ropajes blancos. En ese momento, Dahlia es tiroteada por Kaufmann que arroja la ClaudiaAalba a Alessa en señal de traición. Impacta de lleno en ella y el dios nace prematuramente en un ser demoníaco con torso de mujer y alas. Dahlia se levanta en un último suspiro para ser asesinada por el Dios que ella quería crear.

Ante esta situación, al pobre Harry no le queda otro remedio que enfrentarse a Samael/Incubo/Demonio.

Harry lo derrota y Alessa vuelve a su forma de diosa entregñandole un bebé como ultima voluntad (Hetaher Mason) La pesadilla empieza a desmoronarse, Harry y Cybil huyen del Otro Mundo para siempre.

Kaufmann es arrastrado por Lisa y Alessa sucumbe junto con su propio mundo de pesadilla.

Silent Hill cuenta con otros cuatro finales. Los canon son el final Good o Good +, en los que Harry escapa del otro Mundo con un bebé en sus brazos.

Dependiendo del final que escojamos, sale Alessa diosa o Samael, pero al ser el Good el canon, Samael es el jefe que se considera verdadero.

Samael

(Me gusta llamarlo Samael aunque sé que tiene otras denominaciones más aproximadas)

Es el dios engendrado por Alessa a imagen y semejanza de su madre. La cabeza es la propia de Baphomet mientras que el cuerpo es de una mujer y las alas son de ángel. Es una visión basatnte acorde con la imagen general de demonio.

Te ataca con rayos rojizos que te persiguen y te hacen mucha pupa (más te vale correr)

Samael hace un cameo especial en la camiseta de Jasper Gein (Silent Hill 4 The Room)

Antes de terminar, me gustaría remarcar la enorme simbología religiosa, mística, esotérica de este primer juego. Samael, Metatrón, Giromancia, Ophiel, el Zodiaco, Flauros… Todo ello real y digno de leer.

Sobre nosotros Gerald Dürden

Bloguera a tiempo parcial. Proyecto de literata. Amante de los gatos, la decadencia, el humor negro y los videojuegos.
  • Pedazo de entrada te has marcado, cabalgando entre relatar la totalidad del videojuego y un análisis te ha quedado algo diferente.Para mi gusto, demasiado larga, la habría dividido en dos entradas, aunque quizá perdiese la gracia de la “totalidad”

    Respecto todo lo demás, ha quedado perfecta, mis felicitaciones 😀

    Saludos!

    • Muchas gracias :”3 Me costó un rato largo hacerla y te juro que al principio la iba a dividir en dos pero me eché atrás y la subí al completo dividiendola en partes para que no fuera tan molesto.
      Saludos :^

  • Fantástica entrada.

    El juego me ha parecido simplemente espectacular y te diré, yo pensaba que el tiempo añejaría el producto en cuestión de tensión/miedo/sustos pero para nada, la soberbia ambientación en lo estético se ha conservado genial y el sonido es putamente magnífico, si existen momentos donde de verdad avanzaba con un “puta madre un pinche amasijo de polígonos saltará de la nada a atacarme” es gracias a los efectos sonoros -los putos objetos de cristal explotando en el hospital-.

    En este aspecto no puedo más que aplaudir por presentarnos un juego épico, obvio no podemos compararlo con Resident Evil por lo mismo dicho aquí al principio de la entrada pero en cuestiones de calidad y destacando que juega en otra liga se pone al “tú por tú”, verdaderas obras maestras.

    Algo que no aclaré es una especie de alarma que suena despues de abandonar el hospital por primera vez, el ruido aumenta o baja de volumen dependiendo de que zonas recorras pero nada, no pude dar con el.

    El lugar más tenso es la escuela, seguido de las putas alcantarillas también XD, la primera por esperar monstruos hasta por debajo de las mesas y unos salones de clases con ruidos metálicos más desalentadores de lo normal, la segunda por el cuerpo en la pared al tomar la escopeta…incluso le metí dos tiros a ver si el hijo de puta no se movía o algo.

    Las alcantarillas las sentí muy tensas por las criaturas y las pequeñas zonas por las cuales puedes moverte…noté que estos monstruos verdes hacen muchísimo daño y que salgan del techo me tenía con las gónadas hasta la garganta, que sea oscuro y el único sitio con nula banda sonora -aparte de los gritos bestiales- me provocó mal rollo, pero del bueno… y eso que no duramos ni 15 minutos si no nos pasamos las llaves.

    Volviendo con la ambientación y diseño de monstruos pues ninguna pega, me gustaron muchísimo y sentí un extraño cariño por los bichos fantasma de la escuela, aunque no me percaté de ninguno. De todos los Silent Hill el cambio de realidad de este me pareció de los mejores, aunque el de Shattered Memories es mi preferido, y en cuestión a gustos personales está ahí junto al Silent Hill 3.

    Otra cosa, la llamada de la pequeña y su aparición en el centro comercial me dejaron pasmado, así como lo acontecido con Lisa y la batalla contra Cybil otro tanto más, esta última en especial montada en al carrusel y aun sin balas tratando de matarte… joder creo que necesito jugar la continuación de la historia, el del 3, de nuevo para captar que tantos detalles en relación tienen entre si.

    Las hipótesis me cuadran, la verdad y pasé por alto muchas cosas en esta primera partida ahora que me acabo de leer la entrada.

    En fin, ha sido un trabajo brutal y redondo en todos los aspectos, saludos.

  • Muchas gracias :^]

    Silent Hill es brutal mires por donde lo mires. Es cruel, infernal, pero ahí lo tienes, una joya atemporal.

    Ahora que te has pasado el primero cuando juegues a Silent Hill 3 vas a tener un Nirvana de lo bien que encajan muchos detalles, ya verás.

    Saludos.